El aeropuerto internacional de Chimoré fue construido con el principal objetivo de sacar los productos de exportación del trópico de  Cochabamba, pero a cuatro años de la inauguración de la terminal área no ha salido ni un kilo de fruta por los altos costos de transporte. Ahora los exportadores de la región piden que la infraestructura sea usada para abastecer de combustible a las avionetas que se usan para fumigar.

El presidente de la Cámara Agropecuaria de Cochabamba (CAC), Dieter Villca, indicó que sacar fruta, flores o palmito vía aérea tiene un costo de 1,2 dólares por kilo y por tierra 0,5 dólares.

La gran diferencia de precios ha impedido que las exportadoras usen el aeropuerto para sacar sus productos.

“Nos sale más caro exportar en avión que por tierra, hicimos una cotización nos sale casi el 50 por ciento del producto. A un principio queríamos exportar, pero como no nos dan los costos, si voy a usar voy entrar en pérdida”, dijo.

El representante de los Productores Bananeros, Agustín Conde, coincidió con Villca y aseguró que ahora los productores quieren que ese aeropuerto se use para que las avionetas fumigadoras carguen combustible. “Ese trabajo se hace de forma improvisada, pero podemos usar el aeropuerto para tener mayores condiciones y seguridad”, indicó.

El director financiero de la CAC, Huáscar Velásquez, indicó que puede ser factible sacar por esa terminal aérea harina de frutas deshidratada

“En el trópico hay plantas de liofilización para obtener harinas de frutas que tienen muy buenos precios en el mercado internacional y esos buenos precios permitirían que sean productos competitivos, esa fue la visión”, indicó Velásquez.

Villca indicó que exportar harina de frutas es muy rentable por lo que los productores tienen  la esperanza de que algún Gobierno apoye al sector productivo.

El 17 de octubre de 2015 el expresidente Evo Morales entregó el aeropuerto, que costó 254,5 millones de bolivianos. En su inauguración las autoridades del MAS indicaron que se iba a exportar harina de coca y fomentar la llegada de turismo, pero esos proyectos tampoco se concretaron.

El ministro de Obras Públicas, Iván Arias, dijo que en esa terminal aérea hay un promedio semanal de 0,5 pasajeros.

El Ministro además cuestionó la utilidad que se dio al aeropuerto durante el Gobierno de Morales.

La autoridad señaló que el Gobierno interino pretende evitar vuelos clandestinos y brindar control y seguridad en la terminal aérea.

Anunció que este aeropuerto pasará a ser administrado por los ministerios de Defensa, de Gobierno y de Obras Públicas para reforzar la seguridad de la terminal aérea y “sentar soberanía”.

GASTA MÁS DE LO QUE GENERA

En 2019 el aeropuerto de Chimoré tuvo déficit, sus ingresos son de sólo 54.000  bolivianos y sus gastos operativos superaron los 265.000 bolivianos, informó el ministro de Obras Públicas, Iván Arias.

Los funcionarios de Aasana vivían en constante zozobra, porque Chimoré era una región donde no había garantías.

Sobre la situación de los aeropuertos construidos en la anterior gestión, Arias dijo que la mayoría son “elefantes blancos” y citó el caso de Apolo, en La Paz, donde los ingresos son cero y los gastos operativos para Aasana llega a 195 mil bolivianos.

Publicada en Los Tiempos de Cochabamba