La presidenta Jeanine Áñez afirmó este miércoles que los populistas autoritarios no tienen ninguna posibilidad de volver, mientras esté el actual gobierno, y que se frenará nuevamente a los violentos que otra vez amenazan con convulsionar el país.

«Soy una convencida de que si ahora nos están volviendo a amenazar, el miedo se lo perdimos hace rato y, además de eso, ya tenemos experiencia para volverlos a frenar», manifestó Áñez, durante el acto de instalación del gabinete ampliado en la Casa Grande del Pueblo.

Agregó que, si ellos quieren volver a salir a las calles a convulsionar el país, en este tiempo de elecciones «democráticas y transparentes donde se va a respetar el voto de cada ciudadano», ahí se encontrarán al Gobierno.

«Pero los populistas autoritarios, mientras nosotros seamos gobierno, no tienen ninguna posibilidad de retorno a nuestro país, eso ya lo hemos advertido y lo vamos a sostener, (entonces) que sigan amenazando, pero nosotros ahí los vamos a enfrentar», insistió.

La postura de Áñez se registra luego que el 1 de octubre, el dirigente minero afín al MAS, Orlando Gutiérrez, advirtió con pasar de la resistencia a la toma del poder «a buenas o malas» ante el mínimo intento de «fraude» en las elecciones del próximo 18 de octubre.

El dirigente cocalero y candidato a senador por el MAS, Andrónico Rodríguez, también remarcó que, si se registra alguna irregularidad, «el pueblo boliviano, en las calles, recuperará el poder».

Asimismo, el candidato a la presidencia por el MAS, Luis Arce, en varias oportunidades, afirmó que Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana (CC), solo puede ganar las elecciones con «fraude».

En ese contexto, la Jefa de Estado recordó que apenas asumió la presidencia ya enfrentó directamente una crisis en noviembre de 2019, cuando el país estaba convulsionado tras la denuncia de un fraude electoral que se habría cometido en las elecciones de octubre de ese mismo año.

En esa crisis «la gente creía que iba a haber una guerra civil, porque esto lo estaban provocando los violentos que se negaban a dejar el poder. (Pues) el MAS no tiene un proyecto de país que beneficie a los bolivianos o que tenga que brindar mejores días para los bolivianos porque nos demostraron que ellos solamente tienen un proyecto de poder, donde usan el sistema democrático para quedarse», sostuvo.

En ese sentido, también consideró que los populistas autoritarios solo quieren el enriquecimiento de una cúpula, constituida por unos cuantos, mientras «el resto de los bolivianos para ellos no tienen ninguna importancia».

Por eso «a los violentos no les importa la vida de los bolivianos, solo les importa aferrarse al poder y eso nos tiene que quedar bien claro a nosotros; los populistas autoritarios tienen un proyecto geopolítico, un proyecto de poder, más allá del discurso engañoso de decir que trabajan por la gente más necesitada, pero es solamente un elemento que ellos utilizan para (lavarles) el cerebro a aquellas personas que en algún momento creyeron en ellos o pretendían un cambio en sus vidas», enfatizó.

Según la Presidenta, los 14 años del gobierno del MAS permitieron ver claramente todo eso. «Pero gracias a Dios (…) nosotros acá reaccionamos y creo que debe ser una de nuestras prioridades y uno de nuestros mayores compromisos el hecho de no permitir que el populismo autoritario vuelva a nuestro país», puntualizó.