El presidente Luis Arce afirmó que el país no debe tener una Policía politizada y menos usada como un instrumento de persecución o que asuma medidas en contra de un gobierno democráticamente constituido.

«No debemos tener una Policía politizada ni tampoco una policía que sea un instrumento de persecuciones al que piensa diferente, al que opina diferente, sino, una Policía institucionalizada, no podemos nunca más tener policías que quemen los símbolos patrios, no podemos tener nunca más policías que asuman acciones para ir en contra de un gobierno democrático y legalmente constituido», manifestó Arce, durante el acto de posesión de las nuevas autoridades de la institución del orden.

El Jefe de Estado agregó que todos esos extremos no deben volver a ocurrir nunca más y eso será posible mientras la Policía se conduzca bajo los principios constitucionales.
En este sentido, la autoridad también resaltó que la Policía debe estar siempre, pase lo que pase, al lado de su pueblo y del mandato popular expresado en las urnas.

Entonces, «queda pues la gran tarea de la Policía y el Gobierno Nacional de institucionalizarla, (…) de construir la institucionalidad. (Por eso) exhortamos a toda la Policía enmarcarse en la normativa y a seguir construyendo Bolivia», subrayó.

Durante el conflicto postelectoral de 2019, los policías se amotinaron en varias regiones del país y tras ese hecho, además de la radicalización de las medidas de presión por un presunto fraude electoral, el entonces presidente Evo Morales renunció a su cargo.

«Ahora, la institución policial tiene la tarea fundamental de recuperar la confianza del pueblo», puntualizó el presidente Arce.