El presidente electo de Bolivia, Luis Arce, y la militancia del Movimiento al Socialismo (MAS) celebraron este sábado su victoria electoral en la ciudad boliviana de El Alto, uno de sus principales bastiones políticos.

La concentración estuvo antecedida por la llegada en columnas de miles de militantes que convirtieron el acto político en una al son de ritmos andinos, instrumentos de viento y bailes autóctonos.

Hombres y mujeres llegados del área rural dieron con sus trajes típicos de colores vivos un tono de fuerza al mitin de proclamación junto a los militantes masistas identificados por el azul, blanco y negro característicos del partido socialista.

En el palco central, nuevamente tuvieron su lugar los rituales andinos y de ofrenda a la Madre Tierra o Pachamama con ofrendas colocadas ordenadamente en altares hechos de leña a los que después se le prende fuego.

El Alto, la segunda ciudad más poblada del país con un millón de habitantes y predominantemente aimara, es considerada uno de los principales bastiones políticos del MAS y donde ha recabado una alta votación.

«Nuevamente somos más y vamos a gobernar para todos y por todos los bolivianos», dijo a los medios la presidenta del Senado, Eva Copa, que dejará el cargo unos días antes de la posesión de Arce que está prevista para el 8 de noviembre.

El 55 % de arce en la pasada elección nacional significa «victoria» y «pueblo», expresó a los medios el dirigente cocalero Leonardo Loza que fue elegido senador por el departamento de Cochabamba y que asistió al festejo.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) proclamó ganador de la elección celebrada el pasado domingo al exministros de Economía del Gobierno de Evo Morales, con el 55,1 % de los votos y sin necesidad de la disputa de una segunda vuelta.

En segundo lugar quedó el expresidente Carlos Mesa con el 28,8 % de los votos y el exlíder cívico Luis Fernando Camacho obtuvo el 14.