El presidente argentino, Alberto Fernández, anunció la extensión hasta el próximo 25 de octubre de las restricciones para frenar la propagación de la COVID-19, incluyendo la instauración de nuevas medidas para interrumpir la circulación de personas en las provincias más afectadas del interior del país.

«Vamos a disponer, en distintos departamentos de 18 provincias, medidas que permitan una disminución intensa y transitoria de la circulación de personas durante los próximos 14 días (a contar desde el 11 de octubre, fecha en que vence la actual prórroga). Les pido a cada argentino y cada argentina que comprendan la dimensión del problema», aseveró el mandatario en un mensaje televisivo.

De esta forma, Fernández reapareció en una extensa alocución oficial, después de que en los dos últimos anuncios se notificara la extensión de la cuarentena a través de sendos vídeos publicados en las redes sociales.

En este caso, el mandatario no salió acompañado de Axel Kicillof (gobernador de la provincia de Buenos Aires) ni de Horacio Rodríguez Larreta (alcalde de la capital), como era habitual en este tipo de actos, sino de los gobernadores de Jujuy, Santa Fe y Neuquén, debido al agravamiento de la pandemia en las provincias del interior del país durante las últimas semanas.

«Para solucionar este problema, necesitamos lo mismo que necesitamos del AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires, la región más golpeada por la pandemia), necesitamos de Gobiernos que confluyan en una acción conjunta y mancomunada y de ciudadanos y ciudadanas que entiendan el momento que se vive», destacó Fernández.

RESTRICCIONES EN EL INTERIOR DEL PAÍS

Fernández no detalló exactamente en qué departamentos de esas 18 provincias se producirán las restricciones, una información que las autoridades harán pública en los próximos días, aunque sí aclaró que las provincias cuya situación epidemiológica esté controlada «seguirán como hasta hoy».

En ese sentido, el jefe del Estado argentino aseveró que en los territorios más afectados tomarán las medidas «que garanticen la disminución de la circulación en las calles», en definitiva, «hacer algo distinto» a lo que se venía haciendo para proteger el sistema de salud de las provincias más afectadas.

En cualquier caso, estas restricciones no implican paralizar el aparato productivo, sino que «los que no tengan que circular, no circulen».

«Vemos alguna recuperación en la economía que tampoco queremos postergar, lo que tenemos que hacer es seguir trabajando cuidando los protocolos sanitarios que se han dispuesto para cada actividad», aseveró Fernández.

EL AMBA Y EL INTERIOR, DOS REALIDADES CONTRAPUESTAS

Aunque durante los primeros meses de pandemia la mayoría de los contagios se registraron en el AMBA, actualmente esta zona apenas representa el 35,1 % de los nuevos casos de coronavirus, con un 64,9 % concentrado en las provincias del interior.

Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Tucumán son las provincias en donde más creció el ritmo de infección desde julio, mientras que las regiones con mayor nivel de ocupación de camas de terapia intensiva actualmente son Río Negro (88 %), Mendoza (81 %) y Tucumán (80 %).

El presidente argentino explicó que esto se debe, fundamentalmente, a dos motivos: primero, que muchas provincias fueron a «buscar insumos y alimentos» al AMBA, diseminando el virus posteriormente por el resto del país, y segundo, que el patógeno «empezó a circular localmente, prácticamente en todas las provincias».

Respecto a la situación de Buenos Aires y su populosa periferia, Fernández aclaró que el problema «no está resuelto», aunque el ritmo de contagios está descendiendo poco a poco.

«No está resuelto para nada el problema en el AMBA. Es más, yo les pido a los porteños y las porteñas, a los queridos amigos y amigas del Gran Buenos Aires, que sigamos cuidando todos los protocolos que hoy existen, evitando al máximo las reuniones sociales, porque ese es el único camino sirve para minimizar el riesgo del contagio», aseguró.

Tanto la capital argentina como su cinturón urbano han flexibilizado la cuarentena en las últimas semanas gracias a una leve mejoría de su situación epidemiológica, aunque tanto la circulación de vehículos como de personas en el transporte público aún está lejos de los niveles previos a la pandemia.

RÉCORD DE MUERTES EN UNA JORNADA

Argentina lleva más de 200 días de una cuarentena que se fue flexibilizando con el paso del tiempo, pero Fernández insistió nuevamente en limitar los encuentros sociales para evitar la propagación del virus.

«Los encuentros sociales, claramente, no se llevan a cabo con la idea de que uno va a contagiar a otro. La velocidad del contagio de este virus es increíble y a esta altura no puede ser puesto en duda», señaló.

La alocución presidencial de este viernes se produce en la jornada con mayor número de muertos por coronavirus en el país, un total de 515, lo que elevó el número de fallecimientos a los 23.225.

En cuanto a los contagios, el último informe vespertino del Ministerio de Salud informó de 15.099 nuevos casos de coronavirus, sumando de esta forma 871.468 positivos desde que comenzó la pandemia.

Según el recuento independiente de la Universidad John Hopkins, Argentina es ahora el sexto país del mundo con más casos confirmados de coronavirus.

Por otra parte, un total de 4.092 personas se encuentran internadas en unidades de terapia intensiva con COVID-19 confirmado, con un nivel de ocupación que, sumando coronavirus y otras patologías, es del 63,4 % a nivel nacional y del 64 % en el AMBA.