El gobierno del estado australiano de Nueva Gales del Sur presentó este lunes una inversión de unos 32.000 millones AUD (23.300 millones USD o 19.602 millones EUR) destinados a un plan de infraestructura eléctrica, con énfasis en los proyectos de energía renovable.

En el Plan de Infraestructura Eléctrica de Nueva Gales del Sur, el estado más poblado de Australia, busca impulsar la construcción de plantas solares, eólicas e hidráulicas con capacidad de 12 gigavatios y 2 de almacenamiento, así como incrementar su generación de energía renovable de un 16 a un 60 por ciento para 2030.

El gobierno regional también pretende que el plan de financiación, considerado uno de los más ambiciosos de Australia, promueva la transición hacia la energía limpia y que contribuya al cierre de al menos cuatro de sus cinco centrales eléctricas impulsadas por carbón en los próximos 15 años.

«Este es el compromiso más grande y más importante realizado por un gobierno estatal con la transición a una energía limpia y la implementación de una estrategia importante para hacer que Australia sea una superpotencia (de energía) renovable», dijo en un comunicado Nick Ison gerente de Transición Energética de la ong WWF-Australia.

Los estados australianos quieren impulsar el uso de las energías renovables, mientras el gobierno federal del primer ministro, Scott Morrison, apuesta por los recursos fósiles, como el gas y el carbón, en su fórmula para la recuperación económica tras la pandemia de la covid-19.

Australia pretende cumplir para 2030 su objetivo de reducción del 26/28 por ciento con respecto a los niveles de las emisiones contaminantes de 2005, según su compromiso en el Acuerdo de París, sin comprometerse en el futuro a una emisión cero de gases de efecto invernadero.