El recrudecimiento de la situación epidemiológica en Bélgica ligada al COVID-19 ha llevado al Gobierno belga a prohibir la exportación de 2,9 millones de vacunas de la gripe destinadas al país, mientras las autoridades sanitarias recomiendan adelantar e intensificar la campaña de protección contra la influenza.

Según publica este martes el diario económico «L’Echo», el Ejecutivo belga ha utilizado un decreto real para prohibir «la venta o suministro de medicamentos a personas establecidas en otro Estado miembro de la Unión Europea (UE)», así como «el transporte de medicamentos a un lugar fuera de Bélgica».

La medida, que no es habitual, tiene vigencia hasta el 28 de febrero de 2021 y «las prohibiciones de exportaciones deben ser tan limitadas como sea posible», explica la portavoz de la Agencia Federal de Medicamentos y Productos de Salud, Ann Eeckhout.

Esos 2,9 millones de vacunas disponibles en Bélgica, que cuenta con 11,4 millones de habitantes, servirían en principio para proteger a la población más sensible del país y representan un volumen un 10 % superior al de años precedentes, agrega el diario.

«El objetivo principal es conservar en Bélgica las vacunas destinadas al país, dondequiera que se produzcan. Los lotes destinados a otro Estado miembro, incluso si se producen en Bélgica, no están cubiertos por la prohibición de las exportaciones «, añade esa agencia.

Es decir, que la farmacéutica GSK, que produce vacunas en Bélgica para el mercado internacional, podrá seguir exportando esos productos.