El Gobierno boliviano denunció, la intromisión de militantes del gobierno de Manuel López Obrador en el de los comicios generales fallidos del 20 de octubre de 2019.

«Ojalá tengan la valentía y la decencia de responder ante la democracia de América para decir por qué (los militantes del Gobierno de México) se entrometieron en asuntos internos de nuestra patria y por qué violentaron nuestra soberanía en materia de política exterior», afirmó el viceministro de Seguridad Ciudadana, Wilson Santamaría.

La autoridad denunció que personas afines al gobierno mexicano confabularon con el expresidente Evo morales, el exvicepresidente Álvaro García, el exministro de Justicia, Héctor Arce y otras autoridades para cometer el fraude registrado en los comicios de 2019.

La información se da a conocer luego de que México, a través de su embajada en Bolivia, llamó el miércoles a las autoridades a no involucrar a su Gobierno en las campañas electorales que se realizan en el país.

La reacción se registró en respuesta a las acusaciones del entonces Procurador General del Estado, Alberto Morales, por una presunta participación de 13 ciudadanos mexicanos en el caso fraude electoral, el mismo que aún se encuentra en etapa de investigación.

En esa línea, Santamaría explicó que, en las elecciones de 2019, en el piso 17 de la Casa Grande del Pueblo se realizó una reunión, pero se instruyó al personal militar que no se registre el ingreso ni la salida de esas personas.

Precisó que en el encuentro asistieron informáticos de diferentes ministerios y otras personas como Max Eguivar, entonces jefe de gabinete del entonces ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana; Sergio Martínez, exfuncionario del Tribunal Supremo Electoral (TSE), y los entonces ministros de Defensa, Javier Zabaleta y de Culturas, Wilma Alanoca.

Martínez había sido despedido del Órgano Electoral en 2014, pero fue recontratado en septiembre de 2019 por la Sala Plena. Es considerado como el operador del fraude, por fungir como el encargado de informática y sistemas, y ahora se encuentra prófugo.

«Participaron en esta reunión para diseñar y conocer un programa informático, que permitiría la manipulación. Esto puede contarse como un hecho previo, como la preparación del fraude, de quienes trabajaron el tema tecnológico. Participó gente de la ATT, los jefes de tecnologías de varios ministerios y participaron estos otros ciudadanos (mexicanos) que tenían otro interés y tenían otra misión para respaldar el tema», explicó la autoridad.

El 10 de noviembre de 2019, la Organización de los Estados Americanos (OEA), luego de efectuar una auditoría a las elecciones del 20 de octubre, no pudo avalar los resultados de esos comicios, pues identificó varias irregularidades y la «manipulación dolosa» en la transmisión de esos resultados, que dieron la victoria en primera vuelta al expresidente Evo Morales.

En ese sentido, el Viceministro indicó que el software usado para alterar la información del cómputo fue proporcionado por la empresa «Territorial Visor», a la cual Sergio Martínez transmitía información cartográfica del Instituto Nacional de Estadística (INE), del Tribunal Supremo Electoral (TSE), del padrón y otros datos necesarios para planificar el cambio de datos.

«Este señor Martínez facilitó esa información a los mexicanos», afirmó Santamaría.

En ese entendido, el Viceministro precisó que 21 extranjeros llegaron al país, de los cuales 20 eran mexicanos y uno venezolano-argentino.

Santamaría señaló que esos ciudadanos extranjeros participaron en el fraude electoral que se habría cometido el año pasado.

La autoridad afirmó que se evidenció que el Comisionado del Partido del Trabajo (PT) de México, Ramón Díaz Ávila ingresó al país el 30 de agosto de 2019, junto a otros altos funcionarios y un miembro de la empresa In Praxis.

En tanto, el Viceministro indicó que el resto de los extranjeros ingresaron el 27 de septiembre, en su mayoría militantes del partido del Trabajo, frente político que hace coalición con el gobierno de Andrés López Obrador.

Detalló que el grupo salió del país en la madrugada del 23 de octubre, tres días después de las elecciones de 2019, en tres diferentes vuelos que partieron del Aeropuerto Internacional de El Alto.

«Estos señores, una vez que se evidencia que era inocultable el fraude, el día 23 de octubre en la madrugada, en tres vuelos distintos, huyeron del país», afirmó Santamaría.

Las pesquisas indican que esa delegación se alojó en un céntrico hotel de la ciudad de La Paz, junto a otros funcionarios públicos de ciertos ministerios, que, pese a residir en la ciudad, permanecían en ese hospedaje, donde se habían contratado tres pisos para sus labores.