Las medidas contra la COVID-19 serán aún más flexibles en octubre en Bolivia, mes en que el país tiene convocadas elecciones generales, para las que no obstante están previstas medidas de bioseguridad.

El Gobierno interino del país anunció este martes que a partir del 1 de octubre se amplían los horarios de actividades económicas, en su objetivo de reactivar una economía golpeada tras más de cinco meses de cuarentena.

El próximo mes las actividades económicas, además de las culturales, religiosas y deportivas, podrán funcionar entre las 05:00 y 24:00 hora local (09:00 y 04:00 del día siguiente GMT), explicó el ministro interino de la Presidencia, Yerko Núñez.

Hasta ahora pueden abrir hasta las 20:00 hora local (24:00 GMT) de lunes a viernes y las 15:00 (19:00 GMT) el sábado y domingo.

Núñez recordó en rueda de prensa en La Paz que, no obstante, para la jornada de votación del 18 de octubre rigen restricciones propias de jornadas electorales en el país, como la que limita la circulación de vehículos salvo para los autorizados ese día.

Además de que los gobiernos regionales y municipales pueden establecer medidas propias, en función de un mapa de riesgo del nuevo coronavirus en el país.

Los actos sociales siguen prohibidos para evitar concentraciones de gente, algo que no siempre se ha cumplido en lo que va de campaña electoral, con caravanas de algunos candidatos en especial el fin de semana.

El anuncio supone ampliar a octubre la fase denominada de «postconfinamiento» que fue declarada en septiembre, con menos restricciones respecto a la cuarentena que hubo desde finales de marzo a agosto incluido en el país.

Bolivia reporta oficialmente 7.900 fallecidos y 134.308 casos de COVID-19, en un país de cerca de once millones y medio de habitantes.

Las elecciones generales están previstas con medidas de bioseguridad como turnos de votación en función del número en que termine el carné de identidad, una hora más para acudir a las urnas, distanciamiento físico en las filas de votantes y uso de barbijos, desinfectantes y otros elementos de protección.

La economía boliviana cayó el 7,9 por ciento de enero a julio de este año y el desempleo subió al 11,8 %, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) del país, que atribuye estos datos a la cuarentena que desde finales de marzo a agosto incluido estuvo vigente en Bolivia por la pandemia.