La Cancillería del Estado Boliviano solicitó a la Organización de Naciones Unidas (ONU), Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE) enviar a sus respectivos representantes a Bolivia para observar la transición a la nueva administración de gobierno y así evitar que el MAS cometa «prácticas autoritarias».

«Agradeceré a usted, considerar enviar a Bolivia, a la brevedad posible, un Representante Especial para observar la situación de la presente transición, con el objeto de prevenir el desarrollo de prácticas autoritarias que aviven una nueva crisis política, social y democrática en Bolivia», señala la carta enviada por la canciller Karen Longaric a los organismos internacionales.

En la misiva, la autoridad explicó las irregularidades cometidas por el MAS en la Asamblea Legislativa, cuando modificó los reglamentos internos para vetar el requisito de los dos tercios para tomar una serie de decisiones.

«El MAS cambió las reglas del juego para hacerlas a su medida. Mal precedente», señala el documento.

Esa medida fue calificada por el Gobierno como una «insólita resolución inconstitucional del Senado» lo que muestra un claro intento de debilitar el Estado de Derecho y la democracia, e imposibilitará a los legisladores electos de la oposición ejercer su función de control: componente esencial de la institucionalidad democrática.

Además, en la carta se hace referencia a la sugerencia realizada por una comisión de la Asamblea Legislativa que pidió el inicio de un juicio de responsabilidades contra la presidenta Jeanine Áñez; además de procesos penales en contra sus ministros, jefes militares y policiales, por los hechos luctuosos en Sacaba y Senkata, en 2019.

«La influencia en el Órgano Judicial por parte del MAS es evidente. El hecho de que las órdenes de aprehensión contra Evo Morales, y contra el ex ministro Héctor Arce Zaconeta hayan sido levantadas, dentro de los procesos por el fraude electoral en las elecciones del 20 de octubre del pasado año, apenas días después de las recientes elecciones, refleja cuán cooptado y corrompido está el sistema», agrega el documento.