Brasil sumó 571 óbitos por covid-19 en las últimas 24 horas y totalizó 156.471 fallecidos, cifra que lo ratifica como la segunda nación del mundo con mayor número de víctimas mortales por la pandemia, según datos divulgados este viernes por el Gobierno.

En cuanto al número de contagios, la potencia suramericana registró en la última jornada 30.026 nuevas infecciones con lo que el total de casos confirmados llegó a 5.353.656.

No obstante, el 87 % de las personas infectadas (unos 4,8 millones de pacientes) ya se recuperaron por completo, de acuerdo con el más reciente balance del Ministerio de Salud.

Otros 400.000 pacientes permanecen bajo acompañamiento médico, mientras que 2.374 decesos son investigados por las autoridades por su posible relación con el virus.

Pese a las cifras, el número de muertes y de casos de covid continúa cayendo y en los últimos 14 días el promedio diario se ha ubicado en unos 22.000 contagios y alrededor de 500 fallecidos.

La semana pasada el promedio de muertes rozaba los 600 casos y el de infectados se acercaba a 23.000.

Tras la polémica suscitada luego de que el mandatario brasileño, Jair Bolsonaro, vetara la compra de unas 46 millones de dosis de Coronavac, la vacuna china, el presidente de la Cámara de Baja, Rodrigo Maia, pidió este viernes «diálogo» para superar la bronca política.

La polémica se dio luego de que Bolsonaro frenara la compra de 46 millones de vacunas chinas, algo que ya había acordado su ministro de Salud, el general Eduardo Pazzuello.

La Coronavac es desarrollada y experimentada en Brasil por Sinovac en asociación con el Instituto Butantan, una institución científica vinculada al estado de Sao Paulo, cuyo gobernador, Joao Doria, era un antiguo aliado y ahora es un importante rival político de Bolsonaro.

Maia, que padeció la covid-19 y ya la superó después de perder «10 kilos en 7 días», señaló que es «fundamental» que fluya el diálogo entre las esferas del poder para enfrentar la crisis sanitaria y organizar la eventual aplicación de la vacuna.