El club presidido por Josep Maria Bartomeu piensa que el paso del tiempo puede favorecerle.

Publicada en La Vanguardia

Josep Maria Bartomeu afirmó el pasado viernes que no había caso Neymar porque el futbolista desea marcharse del PSG pero el club francés no quiere venderlo. Ayer, el presidente barcelonista insistió en que nada había cambiado. Sin embargo, lo cierto es que sí hay caso Neymar. Es posible que al final se convierta en un caso en el que el Barça sea sólo un actor secundario y el jugador acabe sin salir de París o yendo a otro sitio, pero que existe un embrollo total es notorio. Y no sólo porque el futbolista no se presentara el lunes al regreso a los entrenamientos del PSG aduciendo que tenía unos actos de su fundación y que, a su juicio, no ha de volver hasta el día 15. También porque el equipo francés, que busca transmitir una imagen de más seriedad y menos concesiones con los caprichos de sus estrellas, ha admitido que el brasileño se encuentra en venta…si le llega una buena oferta.

Así lo reconoció el nuevo director deportivo del PSG, el exfutbolista Leonardoen una entrevista con el rotativo francés Le Parisien . “Neymar puede irse si hay una oferta que conviene a todo el mundo. Pero a día de hoy, no sabemos si alguien lo quiere comprar ni a qué precio. Todo eso no se resuelve en un día, evidentemente”, argumentó Leonardo. Ese “conviene a todo el mundo” es básicamente que sea una propuesta con muchos ceros porque, no en vano, el PSG pagó 222 millones por Neymar.

Partida de póquer

El PSG asegura que Neymar se irá si llega una buena oferta y Bartomeu dice que nada ha cambiado

Lo que tiene claro el club francés son dos cosas. La primera, que el delantero quiere forzar su salida. La segunda, que tiene contrato vigente con el equipo parisino. “Todo el mundo sabe que se quiere ir. Pero en el fútbol un día dices una cosa y al día siguiente otra… Es increíble pero es así. Le quedan tres años firmados con nosotros. Y como no hemos recibido una oferta, no se puede discutir de nada”, señaló el director deportivo del PSG, visto en París como el hombre que está detrás del comunicado del lunes en el que el equipo de Neymar decía que tomaría las medidas oportunas por su ausencia en el entrenamiento.

Leonardo también dejó caer que había habido algunos contactos superficiales con el Barcelona, pero nada serio. Se trata de conversaciones informales a través de representantes. Un intercambio de pareceres mediante el cual el Barcelona sabe que el precio del atacante es muy elevado.

El vodevil de Neymar, de manual, va quemando etapas

El Barça, en este sentido, piensa que el paso del tiempo puede favorecerle. Bartomeu ya declaró hace unas semanas que el verano sería muy largo. El club blaugrana considera que el problema lo tienen el PSG y Neymar y que fichar al futbolista sería, en buena parte, hacerle un favor. ¿Desea el Barcelona recuperar al que fue su futbolista? Sí. ¿A cualquier precio? La respuesta es no. En esta ocasión el equipo barcelonista se ve en una posición de fuerza con respecto al PSG porque no hay tantos clubs en el mundo con músculo económico suficiente como para afrontar un traspaso y un salario de estas características y porque el jugador prefiere volver al Camp Nou.

“Nada ha cambiado respecto al viernes”, declaró ayer Bartomeu, que reconoció eso sí que el Barça estará atento al mercado hasta el 31 de agosto, en la presentación del portero Neto. En ese acto estuvo acompañado del directivo Javier Bordas, del mánager, Pep Segura, del secretario técnico, Éric Abidal, o del director general, Òscar Grau. También acudió André Cury, asesor del Barça en Brasil, recién aterrizado de la Copa América. Cury aprovechó para dialogar con Kia Joorabchian, agente de Neto y Coutinho. El futuro del segundo está en el alero y más con el asunto Neymar sobre la mesa.

Mientras, el vodevil de Neymar, de manual, va quemando etapas. Primero dejó caer a sus allegados que se quiere ir, provocando el enfado del PSG, y después no se presentó a los entrenamientos en un acto de rebeldía. Nada que no hayan hecho otras vedettes. Falta saber el final de la obra. Para eso aún queda bastante.

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