El administrador del Cementerio General de La Paz, Ariel Conitzer, informó este miércoles que se realizaron 1.233 entierros de cadáveres sospechosos y confirmados por coronavirus COVID-19, desde el inicio de la pandemia.

«Tenemos 1.233 fallecidos en la pandemia por COVID-19, de estos muchos son sospechosos y también confirmados», precisó el funcionario.

Desde esta jornada, el Cementerio General abrirá sus puertas durante cinco días (del 23 al 27 de septiembre) para que familiares puedan visitar a sus fallecidos por COVID-19 en los horarios de 11.00 a 15.00 miércoles, jueves y viernes; mientras que el sábado y domingo, será desde las 08.00 hasta las 14.00.

Según datos del Cementerio General, 878 cadáveres se encuentran enterrados en nichos temporales (pabellones La Paz, San Gabriel y Cuartel 201); 159 en nichos de subsuelo (Jardín David 67 y Jardín Salomón 92); 196 en nichos perpetuos (pabellones La Paz y Luis Espinal).

Conitzer explicó que los familiares (cinco por fallecido) para ingresar al Cementerio General deberán contar con todas las medidas de bioseguridad, los que además recibirán un mapa de ubicación para que puedan llegar al nicho de su ser querido.

Asimismo, precisó que los familiares deberán esperar tres meses desde el fallecimiento de su familiar para colocar la lápida del difunto.

El Cementerio General de La Paz tiene en sus pabellones 117.000 personas fallecidas por diferentes circunstancias.

Este año, ese camposanto realizó 727 cremaciones y 5.444 entierros, siendo julio el mes en que se registró una mayor cantidad de servicios que llegaron a los 2.136.