Ha ocurrido en Pontevedra, España y ambos han aceptado una pena de seis meses de prisión cada uno.

Publicada en La Vanguardia

Dos empresarios de Pontevedra han aceptado una pena de seis meses de prisión cada uno por imponer a sus empleados unas condiciones ilegales de trabajo. Según se recoge en la sentencia dictada por la Audiencia Provincial, los dos obligaban a sus trabajadores a acudir a trabajar todos los días del año, salvo el de Navidad y Año Nuevo.

Los dos empresarios han sido condenados por un delito contra los derechos de los trabajadores, pero también por un delito de defraudación a la Seguridad Social por todas las horas extra que dejaron sin abonar, no solo a sus empleados, sino a las arcas del Estado, en las que dejaron de ingresar unos 238.000 euros por ese concepto, según explica el Faro de Vigo .

Miedo a perder el trabajo

El fallo determina que, al menos desde enero de 2013, hay constancia de que los empresarios venían exigiendo a sus trabajadores que acudieran “a su puesto de trabajo todos los días del año excepto dos, el día de Navidad y el día de Año Nuevo, infringiendo de esta forma los derechos que tienen reconocidos en la legislación laboral y en el convenio colectivo del sector en cuanto a jornadas de trabajo, descanso mínimo semanal y periodos vacacionales”.

La sentencia recoge que “los trabajadores se veían obligados a aceptar estas condiciones ante el temor de perder su puesto de trabajo”.

Sin pagar las horas extras

Por otra parte, la sentencia señala que “los investigados, ni abonaban a los trabajadores a su servicio las correspondientes horas extraordinarias por el trabajo realizado en domingos y festivos” además de “ocultar” esta circunstancia en sus cotizaciones a la Seguridad Social. Por este motivo, el Estado reclamaba también las cantidades correspondientes.

El tribunal ha aplicado a los dos acusados la atenuante de reparación del daño, puesto que los empresarios ya han abonado a los doce trabajadores que reclamaron las retribuciones correspondientes a estas horas extra y parte de la deuda que generaron con la Seguridad Social.

Publicada en La Vanguardia