Coronavirus en Brasil: llegó a las favelas, mientras sube de tono la pelea entre Jair Bolsonaro y los gobernadores

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Los barrios pobres de Río de Janeiro, sobre todo, tienen una población hacinada, sin cloacas y con problemas en el abastecimiento de agua potable, un cuadro potencialmente mortífero. El país tiene 1.546 casos con 25 muertos hasta este domingo.

La pelea entre los gobernadores de los principales estados de Brasil y el presidente Jair Bolsonaro se hizo más encarnizada, mientras la propagación del coronavirus en las mayores favelas de Río de Janeiro amenaza una población hacinada, sin cloacas y con problemas en el abastecimiento de agua potable, un cuadro potencialmente mortífero que podría agravar la calamidad a la que se enfrenta el país. Brasil tiene 1.546 casos con 25 muertos hasta este domingo, siete más en las últimas 24 horas.

La alarma por la situación de esas poblaciones vulnerables se encendió después que la Secretaría de Salud del municipio de Río de Janeiro informara un primer caso positivo de coronavirus en la enorme Ciudad de Dios, una favela de la zona oeste de la ciudad, y una temida propagación en barriadas populares de la zona norte. Previamente otros casos sospechosos fueron reportados en el violento complejo de favelas Maré y en otros barrios empobrecidos.

Se trata de regiones que viven en una situación tan precaria que llevaron al ministro de Salud del gobierno federal, Luiz Henrique Mandetta, a realizar una severa advertencia sobre el futuro en esas comunidades. Pese a eso, en zonas pobres del estado de Río, como Sao Gonzalo, muchos bares permanecían abiertos y reportes indicaban una extendida presencia de ancianos en las calles, haciendo compras o tomando una “cervejinha”.

Río de Janeiro tiene la mayor población del país viviendo en favelas. Son cerca de 1,5 millones de personas en 763 favelas, o más de 20% de la población de la ciudad, meca del turismo y de la producción petrolera y cultural de Brasil.

La situación llevó a la fiscal federal de Derechos del Ciudadano, Deborah Duprat, a intimar al gobierno a atender prioritariamente a los más vulnerables. Unos 35 millones de brasileños viven en favelas. Muchos barrios pobres de Río y su área metropolitana registran cortes en el suministro de agua, otro obstáculo para mantener hábitos de higiene. Los casos de Covi-19 en la ciudad de Río aumentaron 60% en las últimas 24 horas, a 170. Los barrios más afectados, todavía, eran los de mayor poder adquisitivo, como Barra de Tijuca, Leblon, Ipanema y San Conrado.

El temor también se expandía en municipios de San Pablo con gran cantidad de ancianos. En la ciudad portuaria de Santos, que tiene más de 20% de la población con más de 60 años, la Secretaría de Salud dijo que distribuirá pulseras y botones de pánico entre los más viejos.

Mientras, buscando recuperar la iniciativa en momentos en que enfrenta protestas y cuestionamientos tras criticar medidas de cuarentena dictadas por gobernadores con el apoyo de la población y calificar a la enfermedad causada por el coronavirus como una “gripecita”, Bolsonaro mantuvo una reunión virtual con su ministro de Salud y alcaldes de grandes ciudades.

También participó virtualmente del anuncio de un paquete anunciado por el banco estatal de fomento BNDES por unos 11.000 millones de dólares. Las medidas incluyen suspensión del cobro de créditos a empresas y ofertas de nuevos préstamos buscando mantener los amenazados empleos de millones de personas.

El presidente, que viene expresando más preocupación por el devastador efecto económico de la pandemia que por su incidencia en la salud humana, calificó al gobernador de San Pablo, Joao Doria, como “un lunático”, luego que el mandatario regional declarara la cuarentena en el estado con el mayor parque industrial de América Latina.

“Es un lunático. Está haciendo política encima de este caso. Está aprovechando este momento para querer crecer políticamente”, dijo Bolsonaro. Doria le respondió rápido. “¿Llama al coronavirus de gripecita y yo soy lunático? Lidere su país presidente. Cumpla su papel. Los gobernadores de Brasil están haciendo el suyo”, declaró.

Al declarar la cuarentena que regirá en el estado de San Pablo desde el martes por dos semanas, Doria aseguró también que Brasil carece un liderazgo capaz de calmar al país. “En ausencia de ese liderazgo, gobernadores y alcaldes hacen lo que Bolsonaro no logra hacer”, espetó el gobernador.

Además de quejarse por la cuarentena en San Pablo, Bolsonaro reclamó por decisiones de restricción a la circulación adoptadas por otros mandatarios regionales, como los de Río de Janeiro, Bahía, Piauí y el Distrito Federal.

“Son temas que, a mi entender, extrapolan (su autoridad). Es una dosis de remedio excesivo. Y el remedio excesivo se convierte en veneno. Río de Janeiro prohibió el aterrizaje de aviones en nuestros aeropuertos, que están siendo usados para traer gente de afuera. Hacen falta insumos, hay que transportar órganos para trasplante (…) Están creando un clima de terror”, afirmó el presidente, recordando a sus potenciales rivales que “las elecciones del 2022 están muy lejos”.

Para frenar las decisiones de los gobernadores, Bolsonaro firmó un decreto en el que estableció el cierre de aeropuertos y carreteras como un área de competencia federal y no estadual.

Publicada en Clarín

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