¿Cuánto vale tu tiempo? El tiempo es un bien inapreciable y a la vez despreciado

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¿Cuánto es «ahorita» en Bolivia? Me preguntó un amigo español después de esperar 15 minutos por una llamada y me quedé pensando en cuál es el valor del tiempo para cada persona.

El “enseguida” puede ser tres minutos o puede durar una tarde de espera o un día. La teoría define al tiempo como la dimensión física que representa la sucesión de estados por los que pasa la materia o bien el periodo determinado durante el que se realiza una acción o se desarrolla un acontecimiento.

Su definición varía según quién lo diga, el tiempo es distinto para quienes escriben la historia porque le agregaran otro valor distinto al del músico que mide el tiempo en compases o el matemático en números, o el filósofo que dudará de su existencia.

Será diferente para el comunicador que buscará tenerlo para emitir su mensaje en un momento adecuado o para el científico que nos recordará que la tierra tiene 4.500 millones de años.

El tiempo es distinto para el médico que se toma los minutos necesarios para escuchar y atender a sus pacientes y para recomendar que a veces no debemos tomarnos las cosas a la ligera.

Será distinto para el jefe que apenas dispone de minutos para responder una solicitud, o el papá que regala lo que le sobra a sus hijos, mientras mira el celular y responde un mensaje.

El tiempo es diferente para una abuelita que disfruta ver venir corriendo y sonriente a sus nietos mientras acaricia al gato que tiene en su regazo.

El tiempo es corto cuando estamos disfrutando de una grata compañía y a veces estar en silencio con esa persona, también se siente entretenido.

Lo cierto es que el tiempo es un bien inapreciable y a la vez despreciado, porque lo damos a quien no lo merece y se lo quitamos a quien lo necesita.

Por eso es importante que la próxima vez que una persona te dedique cinco minutos de su vida, de su atención, sólo a vos, dale las gracias porque te está dando algo que nunca más va a recuperar.