Sabemos que fumar no es exactamente lo mejor para su salud. La investigación ha demostrado, más allá de toda evidencia, que el fumar esta relacionado con todo tipo de enfermedades.

Sin embargo, muchas personas que fuman y están sanas, que fuman en poca cantidad o de manera eventual, creen que no les pasará nada. Los fumadores crónicos dicen: “de algo vamos a morir,” o “el abuelo fumó toda la vida y sigue sanito.”

Cuando una persona decide fumar, asume el riesgo de desarrollar algunas enfermedades graves. Muchos jóvenes comienzan a fumar por el deseo de parecer más adultos o por el “status y los adultos lo hacen por ansiedad o sociabilidad. Cualquiera sea la razón, el fumar, primero le llevará a la adicción y después a enfermedades. Así que la cantidad y calidad de vida que tengamos dependerá, en gran parte, de las decisiones que tomemos en el transcurso de nuestras vidas.

Todos eventualmente vamos a morir, eso es seguro, así que pelear contra la muerte es una batalla perdida. La pregunta fundamental debería ser ¿cómo queremos vivir?

Así que el problema no es que uno se vaya a morir antes, sino los problemas que le afecten a su calidad de vida. El fumador se enferma más porque el monóxido de carbono reemplaza al oxígeno en la sangre.

El cigarro disminuye la función de las papilas gustativas en la lengua, disminuye la resistencia pulmonar, disminuye la vista, vuelve los dientes amarillos y produce un muy mal aliento

La mitad de todos los fumadores morirán por fumar, es decir, las probabilidades son 50/50. El fumar representa el 30 por ciento de todas las muertes por cáncer y el 87 por ciento de las muertes por cáncer de pulmón; el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón es aproximadamente 23 veces mayor en los fumadores en comparación con los no fumadores; fumar está asociado con un mayor riesgo de, al menos, 30 tipos de cáncer

Estas estadísticas hacen dar escalofríos, queda claro que pocos pasatiempos, hábitos o adicciones son más mortales que fumar. Podrían hacerle frente los que andan sobre una cuerda de un edificio a otro, o los que hacen escalada extrema sin cuerda.


Lo más triste de todo esto es que no hay un nivel de consumo seguro. A partir de 1 cigarrillo al día los riesgos de padecer enfermedades se disparan. Esta comprobado el aumento del riesgo de enfermedades coronarias en fumadores esporádicos.

Dejar de fumar no es fácil. Pero los primeros pasos son creer que los riesgos son reales y decidir que vale la pena evitarlos.