Más del 40 % de las mujeres en El Salvador sufrió algún tipo de violencia machista durante la cuarentena por la pandemia del COVID-19, de acuerdo con un estudio en proceso de una organización feminista.

Keyla Cáceres, de la Colectiva Amorales, dijo este martes a Efe que el «borrador» del estudio, elaborado con unas 900 defensoras de derechos humanos, señaló que los tipos de violencia que han experimentado son económica, psicológica y sexual.

Añadió que estas agresiones se dieron principalmente por «algún familiar» y que más del 50 % de las entrevistadas perdieron su empleo durante el confinamiento.

Explicó que las trabajadoras de las maquilas textiles fueron especialmente golpeadas dado que, a pesar de que no fueron despedidas, no recibieron salario durante varios meses.

Esta declaración se dio durante un protesta de un grupo de mujeres para exigir, según dijo Cáceres, que «caiga todo el peso de la ley» contra el supuesto homicida de Magaly García.

El jueves una corte contra la violencia machista dará su fallo en el caso, en el que es procesado su excónyuge por el cargo de feminicidio simple.

«Si queda en libertad, la familia de Magaly corre riesgo» y significaría que a las salvadoreñas «nos pueden matar, abusar y desaparecer, y el Estado salvadoreño no va a resolver», apuntó la activista.

Relató que García fue asesinada en septiembre de 2016, cuando supuestamente le entregaría 1.500 dólares a su expareja para «conseguir su libertad» y que él «la mató porque no quería que tuviera una libertad».

De acuerdo con cifras de la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (ORMUSA), en el 2020 se han registrado al menos 71 feminicidios.

De este total, 57 casos fueron reportados por el Ministerio de Seguridad durante el primer semestre del 2020 y 14 más fueron identificados por la organización mediante reportes de la prensa local entre julio y agosto.

Los datos oficiales del Gobierno salvadoreño indican una baja en estos crímenes del 64 %, dado que durante el mismo lapso del 2019 se computaron 159 feminicidios.

«Es importante hacer ver que la tendencia a la baja en los crímenes contra las mujeres coincide con un comportamiento decreciente de las muertes violentas en El Salvador en los últimos años», señaló ORMUSA en un boletín.

No obstante, apuntó que «es preocupante» el caso del occidental departamento de Ahuachapán, «donde la cantidad de feminicidios se quintuplicó en 2020».

«Usualmente, los departamentos con mayor población son los que presentan los números más altos, como la capital San Salvador y San Miguel (este)», apuntó la organización.

Amnistía Internacional (AI) considera a El Salvador uno de los países más peligrosos del mundo para las mujeres, ya que solo en 2016 y 2017 registró tasas de feminicidio de 16 y 12 por cada 100.000 habitantes, respectivamente, por encima de lo considerado a nivel internacional como una epidemia.