El viceministro de Régimen Interior, Javier Issa, informó que ante la posible aparición de grupos irregulares y violentos en el país se tiene un plan para frenar cualquier intento de desestabilización mediante la movilización de policías y militares.

«Todo ya está armado como para frenar cualquier intento de desestabilización al interior del país (…). La Policía y el Ejército están prestos a actuar, no puedo garantizar que no se activen estos grupos, pero lo que puedo garantizar es que estos grupos van a ser desactivados por la Policía y el Ejército a través de las medidas constitucionales y si es que ellos usan la fuerza nosotros también vamos a usar la fuerza», advirtió.

El domingo, los bolivianos acudirán otra vez a las urnas para elegir a sus nuevas autoridades nacionales, en medio de amenazas de algunos sectores políticos de retomar el poder por la fuerza, si se registra algún indicio de «fraude».

Sin embargo, Issa recordó que la prioridad del gobierno nacional es dar seguridad a la población boliviana y en ese sentido se está trabajando en un operativo conjunto de las fuerzas del orden.

«Se montó un operativo a nivel nacional para garantizar la tranquilidad en la época de las elecciones, es un operativo muy complejo en el que intervienen policías y militares, un operativo que tiene tres fases: pre electoral, el día de las elecciones y post electoral», dijo.

Asimismo, identificó tres puntos «álgidos» en el país, el primero está en sector del trópico, desde Villa Tunari hasta Yapacaní; el segundo en algunos lugares de El Alto; y el tercer punto crítico es Potosí, donde, según la autoridad, también se estaría articulando grupos para gestar movilizaciones.

«Pero ellos todavía no cometieron ningún delito, el momento que cometan algún delito, que es alzamiento, sedición o cualquier otra figura reñida con la ley, se activará la Policía y el Ejército», puntualizó.