La economía boliviana tiene potencial para crecer un 4,2 por ciento en 2021, tras la caída del 6,2 en el presente año por la pandemia de la covid-19, según el Gobierno interino del país.

El ministro interino de Economía de Bolivia, Branko Marinkovic, presentó este jueves en La Paz un análisis de la gestión económica de los once meses en el poder de la presidenta transitoria, Jeanine Áñez.

El Ejecutivo transitorio de Áñez deja perfilado un presupuesto estatal de casi 40.000 millones de dólares para 2021, aunque será el Gobierno entrante de Luis Arce el que deba presentar el suyo propio al Parlamento.

Ese presupuesto prevé un crecimiento de la economía boliviana el próximo año del 4,2 por ciento, tras la recesión de 2020 que tanto el Gobierno interino como el Banco Central de Bolivia estiman en un 6,2.

Las arcas del Estado cuentan con unos 2.422 millones de dólares hasta final de 2020, según el ministro interino, que rechazó que la Administración saliente las esté dejando vacías en el relevo del poder, previsto para el próximo 8 de noviembre.

Branko Marinkovic calificó de «tremenda» la caída de ingresos estatales en el presente año, con siete meses del país «paralizado» por la cuarentena y otras restricciones para prevenir el nuevo coronavirus, a lo que sumó el gasto extraordinario en ayudas sociales para ayudar a la población en un contexto de recesión.

Marinkovic defendió que aún en esta coyuntura se logró mantener una economía «estable», con unas reservas internacionales «intactas» y una inflación de las más bajas de Suramérica, cuya proyección es del 1,7 por ciento al término de 2020.

El responsable interino de Economía sentenció que si el Gobierno entrante tiene problemas para gestionar la economía del país, «es que va a despilfarrar dinero nuevamente».

El nuevo Ejecutivo de Bolivia lo presidirá Luis Arce, ganador de las elecciones del pasado 18 de octubre, quien fue ministro de Economía en doce de los casi catorce años en el poder de Evo Morales.

No obstante, el ministro transitorio apuntó que las estimaciones para 2021 se verían alteradas si el próximo año se produjera un rebrote de covid-19 en el país.

La recesión en la economía boliviana deja hasta mitad de año un desempleo de casi el 12 por ciento, cuando al término de 2019 fue del 4,8 por ciento.