La presidenta Jeanine Áñez declaró este jueves, a través de un decreto supremo, desastre nacional por la magnitud de los incendios forestales y la sequía que azota a una buena parte del territorio nacional y autorizó a la Cancillería gestionar ayuda internacional.

«Es una necesidad, tenemos fuertes amenazas y no quisiéramos que suceda lo del año pasado, por tanto, creo que todavía estamos a tiempo», dijo la Jefe de Estado.

La normativa aprobada por el Gabinete señala que la declaratoria tiene que ver con «la magnitud de los incendios y condiciones de difícil accesibilidad, el ingreso y llegada a las zonas afectadas en el territorio nacional».

«El Ministerio de Relaciones Exteriores podrá gestionar la ayuda internacional necesaria, con todos los Estados y Organismos Internacionales que deseen cooperar con el Estado boliviano», señala la disposición final tercera de la normativa compuesta de tres artículos.

El decreto también autoriza a las instituciones y entidades públicas, en el marco de sus atribuciones y competencias, realizar los ajustes presupuestarios para atender esta emergencia. De este modo delega al Ministerio de Economía suscribir los instrumentos que sean necesarios.

En ese marco, señala que las entidades territoriales autónomas «podrán solicitar al Ministerio de Defensa, a través del Viceministerio de Defensa Civil, el apoyo y soporte» para aplacar el avance de los incendios.

Al respecto, la Ministra de Medio Ambiente y Agua, María Elva Pinckert, informó que hasta el momento se registró una pérdida de 1.393.000 hectáreas por los incendios en distintas regiones del país.

Pinckert lamentó esa cifra, aunque aclaró que es mucho menor a la registrada en 2019, cuando se reportó una afectación de 4.500.000 hectáreas.

Entre tanto, la Jefa de Estado recordó que los bolivianos ya atravesaron muchas crisis y ahora se procederá del mismo modo para volver a superar esta nueva emergencia.

Pero «pido unidad para enfrentar el fuego y ayudar a los posibles damnificados, proteger el medio ambiente y a los animales», puntualizó la mandataria, en una conferencia de prensa realizada en Santa Cruz, que es la región más afectada por los incendios.