Las restricciones de movilidad que el Gobierno de Panamá decidió mantener a última hora, después de haber anunciado que se levantarían el próximo lunes, impiden que haya una real reactivación del turismo y lleva a que los hoteles pospongan su reapertura, afirmó este viernes a EFE un representante del sector.

Las autoridades sanitarias de Panamá confirmaron el jueves que el lunes se reabre la aviación internacional, los hoteles y las piscinas, estas con hasta el 25 % del aforo, pero que se mantienen de forma indefinida el toque de queda nocturno y la prohibición de circulación los domingos, restricciones que se levantarían según se había anunciado a inicios de septiembre.

También seguirán cerradas las playas, que se había dicho abrirían el mes pasado.

«Realmente no hay una apertura porque no podemos promocionar algo turístico si tenemos estas restricciones», afirmó este viernes a EFE el presidente de la Cámara Nacional de Turismo (Camtur), Ernesto Orillac.

Para «poder abrir un turismo interno», que en principio es el único que daría oxígeno al sector tras siete meses de cierre, «hay que tener libre circulación: no se puede tener regiones como Bocas de Toro y Chiriquí (de las más visitadas por sus playas y montañas) con restricciones de movilidad porque realmente no vas a abrir», señaló Orillac.

La decisión de última hora del Gobierno de Laurentino Cortizo creó «muchísima confusión» y «pone a muchas empresas en un aprieto, muchas habían anunciado su apertura y ahora han tenido que posponerla. Un hotel de playa no va abrir si no se puede ir».

El presidente de la Asociación Panameña de Hoteles (Apatel), Armado Rodríguez, dijo el jueves a EFE, antes de los polémicos anuncios oficiales, que este octubre pensaba abrir un 36 % de sus 150 afiliados debido al fin de las restricciones.

CON RESTRICCIONES NO HAY VISITANTES

Orillac no está en contra de que haya medidas para evitar en lo posible un rebrote en el país, como puede ocurrir debido a la reactivación de las actividades económicas no esenciales en el marco de un cronograma que arrancó en septiembre.

Pero la prohibición de circulación entre las 11 de la noche del sábado y las 5 de la mañana del lunes «no va a parar el rebrote, según hemos hablando con expertos, al igual que el sábado las personas mantienen los protocolos de bioseguridad», el domingo harían lo mismo, indicó.

Orillac reconoció sin embargo que es importante «tener ciertas medidas» como el toque de queda que limiten la vida nocturna pues las discotecas o bares «se ha visto que en otros países que es una de las principales razones del rebrote, y eso se debe analizar».

El turismo, que aporta 4.000 millones de dólares, un 14 % del PIB de Panamá, y genera unos 45.000 empleos, «ha dejado de percibir alrededor 40 millones de dólares mensuales más un 20 % equivalente al segmento de alimentos, bebidas y eventos dentro de los hoteles» durante los siete meses de cierre por la pandmeia, dijo el presidente de la Apatel.