El archipiélago de Fernando de Noronha, que con sus 21 islas en el Atlántico es el mayor de Brasil, avanza en su plan de eficiencia energética, basado en fuentes renovables y movilidad eléctrica al suscribir este martes un acuerdo para impulsar el desarrollo sostenible en esa región insular.

El Gobierno del estado de Pernambuco (nordeste), que ejerce la administración del archipiélago, y la empresa Celpe, distribuidora de Neoenergia, la filial brasileña del grupo español Iberdrola, establecieron la creación de un grupo de trabajo para ampliar las acciones para reducir la emisión de gases de efecto invernadero.

Fernando de Noronha, que ha implementado políticas ambientales para la preservación de las islas y fortalecer el turismo, adoptará mediante el acuerdo el programa «Noronha Carbono Cero», con el que pretende convertir al archipiélago en un territorio «neutro de emisiones» y así contribuir en acciones para el cambio climático.

«El desarrollo económico de las islas y la calidad de vida», apuntó el presidente de Celpe, Saulo Cabral, deben pasar por un «equilibrio» a través del «compromiso de conservación ambiental», propuesto por el Gobierno regional a través de sus políticas públicas y la iniciativa privada.

En enero de este año, el gobernador Paulo Cámara sancionó el decreto que regula la circulación de vehículos automotores en el archipiélago y con el que se establece que ningún automotor movido por combustibles fósiles como gasolina, diesel o etanol podrá entrar en las islas a partir de 2022.

Los vehículos automotores movidos por combustibles fósiles y que ya están en las islas deberán ser renovados hasta 2030 por una flota completamente integrada por automóviles, camiones y autobuses eléctricos.

Celpe inició en 2015 un proyecto que ya cuenta con un puesto de suministro de energía solar fotovoltaica para vehículos automotores, dos usinas solares y nueve sistemas de generación, que responden por el 10 % del consumo de electricidad en el archipiélago.