Aquella sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario, es lo que se define como miedo. También se define como el sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.

En ambos casos, la sensación y el sentimiento del miedo como tal podemos manejarlos nosotras mismas. El objetivo: que las cosas sucedan como queremos o esperamos.

Este “control” de la situación comienza por creer en la propia capacidad de poder llegar al objetivo, esa capacidad la tenemos activa -o en algunos casos dormida- en alguna parte del cerebro y sólo necesitamos de un impulso externo para echarla a andar.

Pensando en los pasos para perder el miedo, estuve leyendo algunos tips que se comparten en la web y que son innumerables. Sin embargo, hoy quiero compartir algunos desde mi propia experiencia:

  1. Decisión: sí, quiero hacerlo. Ese es el primer paso que nos impulsa en nuestro afán de acabar con el miedo, el sí con firmeza en la cabeza debería comandar todo lo que emprendamos como objetivo.
  2. Cuándo: una vez que definamos un sí como respuesta es importante definir una fecha definitiva de inicio, en algunas ocasiones nos demandará tiempo ese inicio, pues dependiendo de lo que queramos hacer demandará un tiempo de preparación.
  3. Definir un objetivo claro: dónde quiero llegar o qué quiero hacer
  4. Socios en el objetivo: caminar en soledad hacia una meta siempre es más complicado que hacerlo acompañada. Para eso, podemos y elegimos compartir la meta con otra persona; lo importante es que el objetivo sea el mismo para animarnos y no decaer hasta alcanzarlo.
  5. Soñar con el final: dibujar en la mente el objetivo alcanzado nos dará la energía necesaria para alcanzar la meta y acabar con el miedo a empezar. Sin darnos cuenta, la meta estará sobrepasada.