22 septiembre, 2020

El Senado de Bolivia se impone al Ejecutivo con un «bono contra el hambre»

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El Senado de Bolivia aprobó un bono «contra el hambre» de Bs 1.000 como ayuda social por la pandemia de la COVID-19, a pesar de los pedidos del Gobierno interino por aprobar una medida parecida que quedó paralizada.

El beneficio social aprobado con mayoría del Movimiento al Socialismo (MAS), de Evo Morales, es para los «mayores de 18 años que no perciban ningún tipo de ingresos ni del sector público ni del privado», explicó a los medios el presidente en ejercicio del Senado, Milton Barón.

El legislador mencionó que el bono aportará a la población desempleada una ayuda «enorme», puesto que consideró que alcanza a «la mayoría» de la población, de unos once millones y medio de habitantes.

Barón sostuvo que la fuente de financiación de este pago está «absolutamente garantizado», aunque no especificó en concreto de cuál se trata.

El Legislativo está hace varias semanas enfrascado en una disputa con el Ejecutivo interino de la presidenta transitoria, Jeanine Áñez, por la aprobación de créditos como uno del Fondo Monetario Internacional (FMI) de unos 327 millones de dólares, dirigidos especialmente a ayudas sociales y a reforzar el sistema de salud ante la pandemia.

Algunos miembros del MAS denunciaron que dicho crédito provenía con condicionamientos sobre la economía del país, mientras que el Ejecutivo interino acusó a ese partido de bloquear la iniciativa en contra del bien de la población.

Áñez anunció el pasado 19 de julio la entrega del «bono salud» de 500bs, siempre y cuando los parlamentarios del MAS dieran vía a la autorización de créditos provenientes de organismos internacionales.

Sin embargo, al poco tiempo, el candidato a la Presidencia de Bolivia por el MAS, Luis Arce, ofreció el «bono contra el hambre», que consiste en una cantidad que dobla a la propuesta de la mandataria interina, apoyándose en la mayoría de legisladores de su partido en el Parlamento.

Áñez dedicó gran parte de su discurso el pasado 6 de agosto, fecha de la independencia de Bolivia, para recriminar al Legislativo su falta de voluntad para aprobar la medida en medio de la pandemia.

El Gobierno interino ya había entregado hace algunos meses varios bonos en beneficio de ancianos, mujeres gestantes y escolares, financiados con apoyos de organismos como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, para afrontar el parón que provocó la cuarentena rígida en el país por la COVID-19.

El país lleva desde finales marzo en cuarentena para combatir la pandemia, con serias restricciones que afectan a la actividad económica y que el Gobierno interino busca aliviar con una serie de planes en apoyo a distintos sectores, como uno que prevé cerca de 2.228 millones de dólares para preservar alrededor de tres millones de empleos y generar otros.

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