22 septiembre, 2020

El sistema de salud en Argentina resiste los peores momentos de la pandemia

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Con una media diaria de más de 5.000 contagios por coronavirus en los últimos siete días, Argentina pasa actualmente por los peores momentos de la pandemia, una circunstancia que, sin embargo, no ha condicionado la actividad de un sistema de salud que se mantiene firme y con posibilidad de aumentar aún más sus capacidades.

Argentina superó los 4.000 fallecimientos por la COVID-19, al sumar este miércoles 30 nuevos fallecimientos y llegar a un total de 4.009, con 213.535 personas infectadas desde la irrupción de la pandemia de coronavirus en el país.

Desde la llegada de la enfermedad hace cinco meses, el sistema de salud argentino ha aumentado en más de un 40 % el número de camas de terapia intensiva, multiplicando para ello tanto el número de personal especializado como de equipos técnicos, según datos del Ministerio de Salud nacional.

Así, mientras que al principio del aislamiento obligatorio el país contaba con 8.521 unidades de cuidados intensivos, ese número se había incrementado hasta las 11.668 unidades a comienzos de julio, una cifra que siguió creciendo.

En este sentido, la ocupación total de camas de terapia intensiva era este martes de un 56,5 % en todo el país y un 66,4 % en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA), una zona que concentra alrededor del 90 % de todos los nuevos casos de coronavirus.

Uno de los centros que amplió sus capacidades en esta región fue el Hospital El Cruce, situado en el municipio bonaerense de Florencio Varela, cuyo índice de ocupación general se sitúa en torno al 70 % actualmente.

Según su director ejecutivo, Ariel Saez de Guinoa, este sanatorio -que trabaja en red con otros centros hospitalarios- cuenta con 180 camas para la internación de enfermos, muchas de ellas de terapia intensiva y de cuidados intermedios, preparadas tanto para la población adulta como pediátrica.

De hecho, en caso de que la presión sobre el sistema sanitario aumente, dichas camas de cuidados intermedios podrían reconvertirse en camas de terapia intensiva, ampliando de este modo las capacidades de un hospital que da cobertura a cuatro municipios con alrededor de dos millones de habitantes.

«(Tenemos) la posibilidad de hacer muchas camas de terapia intensiva. El hospital recibió del Ministerio veinte respiradores más, así que camas de cuidados intermedios podrían pasar a ser intensivas», aseveró a Efe Saez de Guinoa.

También existe la posibilidad de transformar las camas pediátricas en unidades de cuidados intensivos, puesto que «no ha habido contagios de chicos» que precisen de internación,

«Podríamos llegar a unas 70 camas de cuidados intensivos si esto fuera creciendo. Al trabajar en red, y al haber inaugurado tres hospitales modulares en la zona, cada uno con 22 camas de terapia intensiva y 50 de cuidados intermedios, es un aporte más», señaló el director ejecutivo del centro, agregando que hay un «buen número de camas» y que no están desbordados.

La ocupación de camas de terapia intensiva condicionará el futuro de las medidas de aislamiento obligatorio, que en un principio se extenderán hasta el próximo 16 de agosto en Buenos Aires y en otras partes de Argentina.

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