El viejo y el mar

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Hemingway logró con esta novela unir sus dos pasiones más grandes, la aventura y la literatura

“El viejo y el mar” es la novela más célebre y popular del escritor estadounidense Ernest Hemingway. Desde su publicación, en 1952, ha tenido una gran influencia en la literatura y en la cultura popular, y en su momento solidificó la relevancia de Hemingway como una de las voces más importantes de la literatura estadounidense del siglo pasado.

Esta es la historia, escrita en un lenguaje sencillo, crudo y directo, de un viejo pescador cubano a quien la suerte ha privado de una buena pesca los últimos 84 días, y de su lucha por pescar un gigantesco Marlín en las difíciles aguas del golfo caribeño. Esta cortísima novela es frecuentemente citada como la mejor de su autor, y si bien el debate sobre este punto se puede extender bastante, de lo que no hay duda es que se trata de su novela más icónica. Y es que “el viejo y el mar” es, en esencia, la conjunción de todas las características que le dieron forma al conjunto de la literatura de Hemingway, y a los aspectos de esta que más la definen. En el empeño del viejo Santiago por atrapar el pescado más grande que haya visto nunca, se encuentra simbolizada la actitud que Hemingway tuvo siempre hacia la vida y la literatura, una actitud que demostraba una profunda pasión por la vida y la aventura, y una inclinación hacia la literatura como medio de plasmarla.

Hemingway es quizás el ejemplo más notorio del arquetipo del escritor aventurero del siglo XX; formó parte muchos de los eventos más significativos de la época, y plasmó sus experiencias en sus novelas. Participó, por ejemplo, en la primera guerra mundial como chofer de ambulancia en el ejército italiano, de donde nació “Adiós a las armas”, la novela que lo llevaría a la fama, militó en el bando republicano durante la guerra civil española, cuyos turbulentos vaivenes inspiraron “Por quién doblan las campanas”, realizó extensos safaris en Kenia y Tanzania, que proporcionaron el escenario para su cuento más conocido, “Las nieves del Kilimanjaro” y vivió varios años en cuba, en cuyas aguas se desarrolla “el viejo y el mar”.

Los libros de Hemingway conforman una obra profundamente arraigada en la aventura y constituyen un tributo a la vida como él la entendía, y “El viejo y el mar” se lee como la catarsis, el gran acto final del conjunto de esta turbulenta obra, una conclusión en la cual su filosofía de vida cobra más fuerza que nunca. Esto se hace evidente en el hecho de que “El viejo y el mar” fue la última gran novela que Hemingway publicó antes de su muerte, y su éxito tuvo un rol importante en el otorgamiento que le hicieron del premio Nobel de literatura en 1954, dos años después de su publicación.

El lenguaje excepcionalmente sencillo que caracteriza a “El viejo y el mar”, al igual que al resto de su obra, pareciera ser un reflejo, no solo del humilde estilo de vida del pescador Santiago, sino también de una vida llena de peripecias de un autor que recurrió siempre a la literatura para reflejarlas. Hemingway logró con esta novela unir sus dos pasiones más grandes, la aventura y la literatura, y dejó como resultado una novela icónica, una novela que contiene en sí toda la filosofía de vida y el espíritu de uno de los autores más enigmáticos del siglo XX.

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