Estrasburgo no acogerá este año su tradicional mercado navideño, el más famoso de Francia y uno de los principales europeos, debido a la pandemia del coronavirus y lo sustituirá por una serie de actividades animadas, según anunció este jueves la alcaldesa.

La alcaldesa de la ciudad, la ecologista Jeanne Barseghian, indicó en rueda de prensa que el deterioro de la situación sanitaria no permite celebrar el mercado.

«He decidido privilegiar un escenario sin casitas», dijo Barseghian en referencia a las cerca de 300 cabañas que conforman el mercado.

La ciudad instalará el gran abeto en la plaza Kléber, en el centro de Estrasburgo, y mantendrá actividades y deambulaciones de artistas en las calles para tratar de conservar su rostro de «capital navideña».

Estrasburgo es una de las ciudades en la que podría entrar en vigor el toque de queda aplicado ya a otras nueve en todo el país, tras sobrepasar el nivel de alerta con 225,7 casos del coronavirus por cada 100.000 habitantes en la semana del 9 al 15 de octubre, más de 100 positivos por cada 100.000 en el caso de personas frágiles y una ocupación en las unidades de cuidados intensivos por enfermos de covid-19 superior al 30 %.

El primer ministro, Jean Castex, dará una rueda de prensa este jueves sobre las nuevas medidas que se aplicarán en el país en los próximos días para afrontar la degradación de la situación sanitaria.

Francia anotó ayer 26.676 nuevos contagios, una de las cifras diarias más altas registradas en el país, según los datos divulgados por la agencia nacional de sanidad, que desde el inicio de la pandemia contabiliza en Francia 957.421 positivos y 34.048 fallecimientos, 166 de ellos en el último día.