Fallas en el control al transporte público es la principal causa de accidentes en las carreteras

Compartir:

La conclusión corresponde a la Defensoría del Pueblo, que respalda la afirmación en un reporte de la Policía que indica que durante el primer trimestre del año, Bolivia registró al menos 260 personas fallecidas víctimas de accidentes de tránsito en las carreteras del país.

La preocupación por el aumento de accidentes en carreteras, movilizó a la Defensoría del Pueblo a cargo de Nadia Cruz, quien compartió con los medios de comunicación las estadísticas de los primeros tres meses del año.

La investigación compartida refleja que las principales causas se deben a la imprudencia de los conductores de vehículo que va ligado al exceso de velocidad, a la falta de obediencia a las disposiciones de tránsito, además de conducir en estado de ebriedad, al mal estado de las vías y finalmente a fallas mecánicas.

Ante esta realidad, la institución defensorial, como parte de sus conclusiones y determinaciones,  sugiere a la Asamblea Legislativa Plurinacional modificar la Ley General de Transporte para incorporar el requisito obligatorio para que los buses de servicio de transporte interdepartamental cuenten con limitadores de velocidad calibrados a 100 Km/hora, que les imposibilite sobrepasar ese kilometraje, tomando en cuenta que sólo el 11% de los 42 buses verificados contaba con este dispositivo que permite un control previo y evita que el conductor incurra en exceso de velocidad. Sugiere el reporte de prensa de la Defensoría del Pueblo.

También plantea que el Servicio General de Licencias para Conducir (SEGELIC) modifique su Reglamento Técnico Operativo de Licencias para Conducir Vehículos Terrestres, para garantizar que los conductores tengan una antigüedad mínima de 5 años en cada categoría profesional y se cumpla la secuencia obligatoria de categoría a categoría como establece la norma. 

Ambulance and emergency equipment at a motor vehicle accident at night

PRINCIPALES HALLAZGOS

Entre los principales hallazgos durante la investigación compartida por la Defensoría; se resgistran fallas en el control realizado por el Organismo Operativo de Tránsito antes de autorizar la salida del bus y en las trancas; control de requisitos básicos omitiendo su obligación de revisar otros aspectos fundamentales relacionados al vehículo y al conductor, previstos en la norma; la acreditación de conductores y designación de “Pasajero Seguro” son los requisitos menos controlados; revisión incompleta de la documentación por parte de las oficinas de Tránsito.

Los operativos de Tránsito a nivel nacional no incluyen el control de la Tarjeta de Operación, el Certificado de Acreditación de conductores, el cumplimiento del rol de relevos, el control de alcoholemia, la visibilidad de la cabina, el transporte de carga en los asientos, y pasajeros en los pasillos, cabina o buzones, omitiendo el control de los operadores y conductores que prestan el servicio, así como la seguridad de los pasajeros.

La ATT, si bien tiene la atribución para realizar inspecciones para reforzar el control en la salida de buses de las terminales; éstas no cubren la totalidad del buses, puesto que existen motorizados que prestan servicios sin la Tarjeta de Operación.

De los 46 buses verificados, 34 (74%) no contaban con conductores acreditados; de 42 operadores verificados, solo 5 (12%) tenían listas de conductores acreditados, lo cual da lugar a designaciones de conductores improvisados no idóneos.

En el control sobre el exceso de velocidad, la intervención defensorial evidenció que de los 46 buses verificados a nivel nacional, solo 24 (52%) contaban con algún tipo de dispositivo de control de velocidad y 22 (48%) no portaba ninguno. 

En la revisión de la alcoholemia se observó un control inadecuado de parte del Organismo Operativo de Tránsito y la falta de provisión de equipos que permitan realizar las pruebas conforme establece la norma, situación que pone en riesgo la seguridad de los usuarios del servicio. Se evidenció que personal de Transito debe realizar el control de alcoholemia a través de la detección del aliento alcohólico, ya que en las oficinas de Sucre, Beni, Oruro y Santa Cruz, solo cuentan con un alcoholímetro; mientras que en la de Pando no cuenta con uno; en otros casos el uso de estos equipos están condicionado a la compra baterías por los propios policías.

En el control de relevos, de los 42 buses verificados, 6 buses (14%) no contaban con conductores de relevo, aspecto que no es controlado ni en las terminales de origen ni en las trancas, sin considerar que una causa considerable de accidentes de tránsito se debe a fallas humanas que se incrementan con el cansancio de los conductores.

Publicación con datos compartidos por la Defensoría del Pueblo