Falleció Samy Schwartz

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Pasada las 11 de la noche del miércoles, encontraron en su casa, sin vida el cuerpo del  reconocido fotoperiodista Samy Schwartz, el informe preliminar de las causas de la muerte indica un paro cardiorespiratorio.

Schwartz llegaba de una jornada de trabajo en la ciudad de La Paz, donde hizo una entrevista y participó de las fotos oficiales de la presidenta Jeanine Añez en Palacio de Gobierno.

 

El  plan era quedarse más tiempo, sin embargo decidió volver a Santa Cruz porque no se sentía bien, así relata en sus redes el periodista John Arandia, con quien mantuvo contacto durante la tarde y quien además comparte conversaciones con Samy y deja abierta otras probables causas de la muerte del fotoperiodista.

Los colegas de trabajo y seguidores de Samy Schwartz, recuerdan al fotoperiodista por su trabajo en la cobertura y compromiso activista en las movilizaciones indígenas, 21F y las recientes coberturas.

La revista Gente recientemente compartió una publicación en la que cuenta las travesías de Schwartz

Su nombre es Samy Schwartz y hace 33 años que se dedica al fotoperiodismo. Dos días antes de la renuncia del presidente de Bolivia, recibió una información clave que decidió publicar en un twitter y que provocó que la gente salga a las calles. Desde Suiza, donde se tuvo que exiliar por amenazas contra su vida, cuenta su historia por primera vez.

Desde hace varios años, Samy es un fotógrafo crítico de la gestión de Evo Morales

Muchas veces, el destino se encarga de colocar a los hombres en lugares clave de la historia. En otras ocasiones, algunas personas están destinadas a ser parte de cosas importantes. Cualquiera de estas dos situaciones sirve para describir lo que acaba de vivir el fotógrafo boliviano Samy Schwartz. Como si se tratara del guión de una película de Hollywood, el hombre de 55 años que fue elegido por el papa Francisco como su fotógrafo oficial en su visita a Bolivia, cumplió un rol clave, nada más y nada menos que en la renuncia del presidente Evo Morales.

En su visita a Bolivia en julio del 2015, el Papa Francisco eligió a Samy como su fotógrafo oficial.

“Creo que es exagerado decir que fui yo quien provocó la renuncia del presidente… –confiesa Samy desde Suiza, país al que se tuvo que exiliar porque su vida en Bolivia estaba en riesgo, y continúa con el relato–. Simplemente diría que tuve acceso a una información muy delicada en un momento clave de la Historia”. Pero ¿a qué refiere este hombre que hace 33 años trabaja como fotógrafo y es padre de dos hijas? Para eso hay que poner en contexto la realidad que se vivió en Bolivia las últimas semanas.

¿Qué pasó? En febrero de 2016, el presidente Evo Morales convocó a un referendo popular que lo habilitara a competir por un cuarto mandato consecutivo. La reforma constitucional que eso implicaba fue rechazada en las urnas y Morales se vio obligado a presentar un recurso extraordinario ante el Tribunal Supremo Electoral, que finalmente aceptó su postulación dos días antes de que venciera el plazo legal para aceptar candidaturas. Dicha decisión provocó movilizaciones en La Paz y protestas en todo el país, exigiendo la inhabilitación de Evo Morales.

Luego de que Evo Morales se declare ganador en primera vuelta, parte del pueblo boliviano salió a las calles.

Finalmente, Evo participó de las elecciones, que tuvieron lugar el domingo 20 de octubre. Para ganar en primera vuelta necesitaba sacarle más de 10 puntos al opositor Carlos Mesa. El recuento de votos se extendió más de lo esperado. Ahí fue cuando todos los partidos políticos le pidieron ayuda a la comunidad internacional. El jueves 24 de octubre, la Organización de los Estados Americanos (OEA) recomendó que se realice la segunda vuelta. Al día siguiente, Evo Morales se declaró ganador.

El viernes 1º de noviembre, el Tribunal Supremo Electoral formalizó la firma del resultado de las elecciones del 20 de octubre y le dio la victoria a Morales sin necesidad de segunda vuelta. El país entró en una crisis institucional y apareció en escena un hombre clave de esta historia: el líder cívico Luis Fernando Camacho. Opositor al gobierno de Evo, Camacho lideró la rebelión de la región de Santa Cruz de la Sierra e hizo una fuerte denuncia: “Voy a viajar a La Paz con pruebas que, cuando las muestre, van a provocar la renuncia de Evo Morales”.

Su primer intento para acercarse a los enviados de la OEA fue el viernes 8, pero la Policía y el Ejército le impidieron salir del aeropuerto de La Paz y tuvo que volver a Santa Cruz. Pero el sábado 9 decidió regresar. Y acá es donde Samy, el fotoperiodista, jugó un papel fundamental para todo lo que pasó en los días siguientes.

Hace más de treinta años que se dedica al fotoperiodismo y sus imagenes fueron publicadas en los medios más importantes del mundo.

El intento de asesinato a Camacho. “Como hace 33 años que trabajo en la calle, todos los días recibo mucha información de lo que pasa en mi país. Muchos de esos mensajes vienen de la gente, y otros de altos funcionarios del gobierno”, cuenta Samy. Según su relato, el viernes 9 recibió un audio de WhatsApp de alguien perteneciente al círculo íntimo de Evo Morales. “El mismo decía: ‘Querido amigo, acabo de salir de una reunión en la que se ordenó que a las 12 de la noche los militares capturen a Fernando (por Camacho) y lo asesinen. La orden se la dieron tanto a la Policía como a los militares. Tú que tienes contactos, alértalos’.

–¿Qué hizo usted cuándo terminó de escuchar el audio?

–Publiqué en mi cuenta de Twitter un mensaje que decía: “Amigos todos. Urgente. La Paz. Mi amigo Luis Fernando Camacho y su equipo están en grave peligro. Los van a asesinar como en el hotel Las Américas. Necesitan su protección. La policía está de su lado, pero grupos entrenados por el Ministerio de Gobierno, harán el trabajo”.

–¿Camacho y su gente estaban alojados en el hotel Las Américas?

-No, ellos estaban en el Hotel Casa Grande. Pero puse “como en el Hotel Las Américas”, porque el 16 de abril de 2009, las fuerzas policiales de la Unidad Táctica de Resoluciones de Crisis, ingresaron a ese hotel de Santa Cruz y asesinaron a 3 ciudadanos extranjeros. De esa manera le estaba diciendo a la gente lo que querían hacer con Camacho.

–¿Qué pasó luego del mensaje?

–El mensaje tuvo millones de retuits. La gente empezó a preguntar en qué hotel estaban alojados y salió de sus casas y comenzó a marchar hacia el lugar. Como la Policía estaba en contra de esta orden –la de asesinar a Camacho–, comenzaron a sublevarse contra Evo.

–¿Qué decía la gente mientras caminaba hacia el hotel?

–Muchos lloraban, otros escribieron carteles que decían: “Policías y militares, sus hijos estamos en las calles”. Algunas personas que llegaron al centro de la ciudad y se encontraron con un familiar uniformado. Se abrazaron y se quebraron por el dolor que estaban viviendo. Ése fue el principio del fin de la dictadura de Evo.

Siempre polémico con sus imágenes, Samy fue el fotógrafo que siempre siguió los pasos de Evo.

–¿Qué pasó con Camacho?

–Él y las cinco personas que lo acompañaban pudieron salir del hotel y, resguardados por la gente, cambiar de lugar. Todos me llamaron para agradecerme por lo que había hecho.

–¿Por qué se fue usted de Bolivia?

–Porque al día siguiente me llamó el mismo informante y me dijo: “Ahora van por ti”. Fui al aeropuerto y me tomé un avión a Madrid. Después me vine a Suiza, a la casa de una de mis hijas.

Un día después, con la Policía amotinada y el informe de la OEA que reveló que hubo “irregularidades” en los comicios, la Central Obrera Boliviana y las Fuerzas Armadas “le recomendaron a Evo que renuncie a su mandato presidencial”. Desde Chimoré, su tradicional territorio electoral, el presidente primero convocó a elecciones, y luego presentó su renuncia.

Una de las fotos que Samy tomó de Evo y que provocaron el enojo del presidente.

–¿Dónde estaba cuando Evo presentó su renuncia por cadena nacional?

–Estaba volando de España a Suiza. Sentí un gran alivio. Por fin se acabó la dictadura en mi país.

–¿No fue un golpe de Estado? Se interrumpió un mandato presidencial que estaba vigente…

No fue un golpe de Estado porque lo que Evo intentó fue perpetuarse en el poder. La gente le dijo que no quería que se presente a un nuevo mandato y él decidió no aceptar lo que dijeron las urnas. Después hizo fraude en las elecciones para ganar en primera vuelta. ¿Eso es un gobierno democrático? Yo creo que no.

Una constante desde que Evo perdió la consulta popular: “Bolivia dijo no”, era la frase que se leía y escuchaba en todos los actos políticos.

–¿Siente que su denuncia fue uno de los detonantes para que se amotine la Policía, y para que los militares le quitaran el apoyo a Evo y lo forzaran a renunciar?

–Decir que yo provoqué la renuncia de Evo Morales es demasiado. Pero sí reconozco que mi aporte fue clave para salvarle la vida a un hombre y para que muchos bolivianos salgan de sus casas para decir “basta”.

Fotos: Samy Schwartz

Shalom estimado amigo