Con el «Tren de la Cultura» desgranando poemas de escritores afrocolombianos por Medellín inició este viernes la Fiesta del Libro y la Cultura, que en su decimocuarta edición estrena un formato virtual y ahonda en las diásporas como temática principal.

Una plataforma interactiva, inspirada en el Jardín Botánico, escenario habitual del encuentro de las letras y los libros, fue el vehículo escogido por los organizadores para desplegar una nutrida programación con 465 actividades y más de 700 invitados de 18 países.

«Es una gran apuesta para llegar a todos los públicos a través de un mapa interactivo que reúne expositores, libros, sonidos, arte y cultura», dijo a Efe la directora de los Eventos del Libro, Ana Piedad Jaramillo.

En este año sin carpas, luces y escenarios, por las restricciones adoptadas por el Gobierno para mitigar la expansión del coronavirus, destaca la participación de representantes de España, Argentina, Bolivia, Canadá, Angola, México, Paraguay, El Salvador, Portugal, Alemania, Colombia, Israel, Chile, Corea del Sur, Holanda y Estados Unidos

Para evocar el olor a libros, a través de YouTube empezaron a transmitir las «Charlas de la Tarde», que en los diez días de la fiesta tendrá unos 30 encuentros como «El consuelo que anida en las palabras», una tertulia en la que participaron el escritor español Manuel Vilas y la escritora colombiana Sara Jaramillo Klinkert, entre otros.

También estará el poeta, novelista y ensayista español Benjamín Prado con el panel «Ars poética. Historias de vida que se cuentan un verso a la vez» junto a los escritores colombianos Federico Díaz Granados y Piedad Bonnett y a la periodista Mónica Quintero.

En otras charlas tendrán a la israelí Fania Oz-Salzberger, la portuguesa Dulce María Cardoso y los colombianos Piedad Bonnet, Santiago Gamboa, Alejandro Gaviria y Carolina Sanín.

Y en espacios virtuales como el Salón del Libro Infantil y Juvenil aparecerán «Los cuadernos de tinta de Cornelia Funke», en el que la escritora alemana sumergirá al público en su universo mágico de hadas, brujos y espejos, mientras que la argentina Mariana Enríquez hablará de literatura de terror con la charla «Editar y narrar terror en Latinoamérica».

«TODOS SOMOS MIGRANTES»

Este año la temática central son las diásporas, con especial énfasis en el aporte africano a la cultura colombiana.

«El mapalé: anatomía de un sonido» fue el contenido elegido para abrir esa exploración, en la que abordan los contactos entre cuerpo, imagen y sonido alrededor de una práctica de resistencia cultural.

«Colombia es el segundo país en Suramérica con el mayor número de población descendiente de africanos, después de Brasil», recordó la directora Jaramillo, y agregó que Medellín, particularmente, es una ciudad que «acoge» a los migrantes.

Al entender una diáspora como una dispersión de grupos humanos que abandonan su lugar de origen, Jaramillo explicó que lo consideraron un «tema que nos hace reflexionar», en especial bajo la coyuntura actual.

«Todos de algún modo somos migrantes. Migramos de casa, de barrio o de ciudad. Nosotros ahora estamos migrando hacia lo virtual. El mismo coronavirus es una especie de diáspora», afirmó.

POESÍA EN EL METRO

La pandemia privó de una cita presencial, pero la ciudad puede palpar una pequeña dosis de la feria, que se extenderá hasta el 11 de octubre, con viajes en tres vagones del metro, adecuados para que leer y escuchar poemas en un tren conmemorativo dentro de la iniciativa «Un cantar traído por el mar».

Entre los 12 escritores afrocolombianos que acompañan los recorridos está la poeta Marta Quiñónez, nacida en Apartadó en 1970, quien eligió un poema «casi mítico y memorioso» en el que recrea a unos abuelos contando historias de hombres antiguos.

«Me parece bonito que la gente que madruga, trabaja y construye esta ciudad se monte al metro y escuche nuestros versos», dijo a Efe la autora de «Continente Mohíno», y señaló que esta experiencia dará visibilidad a «seres que escribimos y que tenemos también una palabra limpia para conectarnos con otros».

Este tren, pintado y decorado con fragmentos de poemas, también realiza un homenaje en el centenario de su natalicio al escritor Manuel Zapata Olivella, uno de los más importantes representantes de la cultura afrocolombiana.

«Será un viaje por la poesía, en el que hablan de todos sus sentires como población migrante», enunció Jaramillo.

La fiesta contará con 114 lanzamientos de libros y una muestra comercial con la participación de 160 expositores entre librerías, distribuidores, editoriales independientes nacionales e internacionales y universidades.