Final del juego y el boom latinoamericano

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Julio Cortázar fue un escritor argentino nacido en Bélgica, y fue uno de los protagonistas del llamado “Boom latinoamericano”, que es el nombre que se le da a un periodo de la historia de la literatura latinoamericana en el que varios escritores publicaron obras muy importantes que fueron leídas tanto en Latinoamérica como en el exterior, principalmente en Europa.

Cortázar escribió novelas, poemas y prosa poética, pero es más ampliamente reconocido y recordado por sus cuentos. Es de uno de sus libros de cuentos que quiero hablar: “Final del juego”

Este libro es uno de los más importantes de Cortázar. Si bien “Bestiario”, publicado en 1951 es el libro con el que se podría decir que su carrera literaria tomó vuelo, en mi opinión es Final del juego el que lo establece como uno de los principales protagonistas del boom latinoamericano, pero, más importante aún, como uno de los escritores más originales de la época. El libro se publicó en 1956, enmarcándose en el contexto del principio del boom, cuando autores como Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez comenzaban a publicar novelas formativas como “La región más “transparente y “la Hojarasca”, respectivamente, comenzando así a descubrir su propio estilo e identidad literaria, tanto individual como colectiva, desde lo latinoamericano.

Final del juego tiene muchos elementos que luego pasarían a ser representativos del boom. Si bien personalmente no lo calificaría como realismo mágico, sí hay muchos momentos en que lo real se mezcla con lo fantástico y con la imaginación, así como momentos en los que lo real resulta no serlo. Viene siendo entonces una literatura en la que hay que estar constantemente alerta, porque las cosas no son tan sencillas como parecen.

A diferencia de escritores como Borges, que precede al boom, y cuyos cuentos están más inclinados a explorar conceptos filosóficos aplicados a realidades muchas veces fantásticas, los cuentos de Cortázar hacen de la realidad y lo cotidiano algo mucho más vasto de lo que nos parece ser en primer lugar, algo con muchas más facetas y más complejo de lo aparente.

Hasta el siglo XX, la literatura había sido predominantemente épica, en el sentido de que las historias que se contaban eran historias grandes en situaciones excepcionales, como la historia del Hamlet de Shakespeare, o la de Raskolnikov de Dostoievsky. Incluso durante el Boom está la historia de toda una familia a lo largo de muchas generaciones en Cien años de soledad. Pero en los cuentos y de Cortázar vemos que algo sencillo y cotidiano como leer una novela o ponernos una chompa puede tener consecuencias más complicadas y fatales de las que nos imaginamos, y que lo cotidiano es algo mucho más peligroso y complejo de lo que pensamos, y eso a mi parecer es una de las cosas más valiosas de la literatura moderna, la cual Cortázar claramente ha ayudado a formar.