Las aerolíneas de todo el mundo afrontan gastos de 77.000 millones de dólares en el segundo semestre de 2020, por lo que de cara a finales de año necesitan ayuda financiera adicional a la que ya han recibido por parte de los gobiernos, advirtió hoy la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA).

«Normalmente, el dinero generado en la temporada estival ayuda a las aerolíneas en los meses invernales, más austeros, pero este año la primavera y el verano han sido desastrosos y no han brindado el colchón necesario», analizó en un comunicado el director general de la IATA, Alexandre de Juniac.

La organización, que aglutina un 80 % de las aerolíneas, reconoció que los gobiernos ya han brindado ayudas por 160.000 millones de dólares a estas compañías, pero piden un esfuerzo adicional que a ser posible no aumente el endeudamiento que ya sufre el sector.

«La crisis es más profunda y larga de lo que nadie pudo imaginar, y los programas iniciales de ayuda se están agotando, así que tenemos que dar la señal de alarma nuevamente», admitió De Juniac.

IATA predijo que los gastos de las aerolíneas, cuyos ingresos cayeron un 80 % en el segundo trimestre de 2020, seguirán rondando los 60.000 o 70.000 millones de dólares en 2021, y el sector tendrá un balance de cuentas negativo hasta 2022.

Las líneas aéreas han llevado a cabo todo tipo de medidas para reducir gastos, entre ellas dejar en tierra miles de aviones, cancelar rutas o despedir cientos de miles de empleados.

Recientes informes de la industria predicen que este año el sector podría perder 4,8 millones de empleos, casi la mitad del total, y afectar a más de 40 millones de puestos de trabajo indirectos, en sectores como la hostelería o el turismo.