Los líderes indígenas de la Amazonía se cansaron de oír discursos y promesas y reclaman a los líderes mundiales, reunidos en la Asamblea General de las Naciones Unidas, que protejan con acciones concretas a la cuenca amazónica, asediada por la pandemia, los incendios, violencia y sequía.

«Esta pandemia es síntoma de que el planeta está enfermo, ya no queremos más discursos, estamos ante una Amazonía en punto de no retorno», afirmó este martes el coordinador general de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), José Gregorio Díaz, en una rueda de prensa virtual.

«Esta situación es responsabilidad de todos, pero especialmente de ustedes que están reunidos en Nueva York», afirmó, en alusión a los presidentes y líderes mundiales que participan en la celebración por los 75 años de creación de las Naciones Unidas.

RETOMAR EL ACUERDO DE PARIS

Díaz pidió a los mandatarios que sean «honestos por primera vez».

«Necesitamos revivir el Acuerdo de París (contra el cambio climático) y que se detengan los acuerdos comerciales extractivistas, como el de la Unión Europea y el Mercosur», agregó al pedir los grandes bancos que «dejen de dar dinero para destruir la Amazonía».

«Sepan que hoy, como ayer, nuestro presente y futuro está hecho cenizas por los incendios en la Amazonía, contaminado con minerales y mercurio, manchado de sangre de nuestros hermanos por la lucha en defensa de nuestro territorio», añadió Díaz.

El coordinador de COICA expresó en una carta abierta, dirigida a los líderes mundiales, que «al menos se comprometan a respetar e incorporar» las prácticas de los indígenas «de uso sostenible de los recursos naturales».

«Si nos vuelven a ignorar y siguen con su discurso de mentiras, no habrá forma de recuperar la economía en ninguna parte», afirmó.

ENFRENTADOS CON BOLSONARO

En la rueda de prensa participó también la líder de la Articulación de Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), Sonia Guajajara, quien denunció que el presidente Jair Bolsonaro «miente al decir que los pueblos indígenas son responsables» de la destrucción de la Amazonía.

«Brasil se convirtió en uno de los lugares más peligrosos del mundo, el mundo entero se horrorizó con los incendios, que se podían ver desde el espacio», dijo Guajajara.

A pesar de esa crisis climática, «este año la realidad es aún más desastrosa, desde agosto se han observado más de 20.000 focos de incendio en la Amazonía, y en septiembre más de 30.000 focos», anotó.

Guajajara señaló que «detrás de cada incendio está la ganancia corporativa de empresas como los agronegocios y la minería, y detrás de ello están los mayores bancos y corporaciones del mundo».

PANDEMIA Y PROBLEMAS DE TIERRAS

La líder se refirió además a la pandemia de COVID-19, por la que casi 1.000 indígenas han muerto en Brasil, el país más afectado por la enfermedad en Suramérica, y 30.000 han sido contagiados por el virus.

«Nuestros más importantes líderes están muriendo precozmente. Pueblos enteros en confinamiento voluntario están en riesgo de desaparecer», manifestó.

Por su parte, el director de Campañas del movimiento cívico Avaaz, Oscar Soria, recordó que «Brasil y Perú son los casos más críticos por la COVID-19» en la cuenca amazónica, pero que también «hay problemas preexistentes como la tenencia de tierras, conflictos y violencia».

La sociedad civil ha apoyado para que en Brasil funcionen 260 centros de atención de emergencia en la Amazonía y «muchos Gobiernos dicen que están poniendo atención en los pueblos indígenas y no es así», afirmó Soria.

El experto llamó la atención por el hecho de que «la inminencia de una sequía hará más difícil la resistencia de los pueblos indígenas hasta marzo» del próximo año.

Las organizaciones indígenas, civiles y de la iglesia que respaldan los reclamos de la Amazonía están reunidos esta semana, en forma virtual, en la cumbre «El grito de la selva» para alertar al mundo sobre las consecuencias de la pandemia y los incendios en la seguridad climática y alimentaria global.