Una red de informáticos manipuló los resultados de las elecciones de 2019

Una red de especialistas en informática logró manipular los resultados de las elecciones de octubre de 2019 para allanar la reelección de Evo Morales en primera vuelta, según un informe de las investigaciones que realiza la Fiscalía a la que accedió la agencia ABI.

Según el reporte, el primer protagonista de esta compleja red que llegó a montar el fraude es Sergio Daniel Martínez Beltrán, quien fue director de Informática, Cartografía e Infraestructura Espacial del Instituto Nacional de Estadística (INE), «cuando fue convocado a su nueva misión».

El experto llegó al Tribunal Supremo Electoral (TSE) como consultor, pero luego fue ascendido a «asesor» con un mayor sueldo por instrucciones María Eugenia Choque, actualmente detenida por este caso. Sus declaraciones también están concernidas en este informe.

El informe señala que cuatro vocales -Lucy Cruz Villca, Lidia Iriarte Torrez, Idelfonso Mamani Romero y Édgar Gonzales- llevaron a Martínez a la Dirección Nacional de Tecnología y Comunicaciones (DNTIC) del TSE, justo el lugar en el que se manejaban la Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) y el cómputo oficial de votos.

Choque, Cruz, Iriarte y Gonzales presentaron a Martínez en la DNTIC como su asesor técnico. La orden fue que todos debían darle lo que pidiera y acceso total a todo. Así, obtuvo información delicada del TSE antes, durante y después del cómputo oficial.

Los siguientes actores vinculados con el área de informática se ubicaron en varias dependencias públicas y participaron de coordinaciones para el «control electoral». Una gran mayoría de estos especialistas son mexicanos y eran parte de la empresa Territorial.

El 1 de octubre de 2019, los mexicanos expertos en inteligencia electoral Ramón Díaz Ávila, Álvaro Iván Arce Cortez y Daniel Ariel García Portillo hicieron una demostración del sistema «Territorial Visor», para el control electoral, en la Casa Grande del Pueblo.

Los extranjeros presentaron a Martínez, el funcionario que obtuvo los permisos para acceder al cerebro de computo del TSE, como el encargado de sistemas del Movimiento Al Socialismo (MAS) y tuvo la tarea de coordinar esa tarea de «control» con información privilegiada.

Cuando García Portillo realizó la demostración del sistema Territorial Visor, éste ya contenía los datos de cartografía, del Censo y los del padrón electoral, bases de militantes, listas de votantes inhabilitados, las de difuntos y otros datos.

«El objetivo de los mexicanos era elevar el porcentaje de votos a favor del MAS en las elecciones del 20 de octubre», señala el informe al que accedió la agencia ABI y que tiene como base el cuaderno de investigaciones.

La red se completó con el Jefe de Tecnología Informática de la Autoridad de Regulación de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), Alberto Encinas, y el Jefe de la Unidad de Planificación y Tecnologías de Información del Ministerio de Culturas, Marcelo Linares Gutiérrez.

También estaban jefes de sistemas de otras entidades públicas y el responsable de Tecnologías de Información y Comunicación del Ministerio de Justicia, Christian Felipe Virreira Scholvin. Este último iba a ser el encargado del desarrollo y soporte del software de la empresa mexicana.

Pero además de los aspectos técnicos del plan de «control electoral» que en realidad era la forma en la que se presentó las tareas orientadas a la «manipulación dolosa» de los datos electorales, en esta organización están incluidas varias exautoridades.

«La ministra de Culturas, Wilma Alanoca Mamani, quedó a cargo de El Alto y en las manos del de Defensa, Javier Eduardo Zabaleta López, quedaba la ciudad de La Paz. El ministro Quintana iba a supervisar y coordinar las actividades con los vocales delegados presidenciales en los tribunales electorales departamentales y con los vocales del TSE Choque, Cruz, Mamani, Iriarte y Gonzales. Todos ellos tendrían que darle informes constantes y estar pendientes de cualquier instrucción de acuerdo al monitoreo y desarrollo del proceso electoral.

En medio de la investigación de la Fiscalía en todos estos meses, los operares políticos y técnicos del plan dejaron un cabo suelto, los vestigios de una reunión.

Pues si bien la instrucción era no dejar huella física de los encuentros, una quedó en la computadora del segundo al mando de la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación (Agetic), Horacio López.

La hoja da cuenta de las personas que participaron de una reunión pasado el mediodía del 8 de octubre de 2019. Allí, López escribió los nombres de los participantes:

«Personas para reunión OEP: María Eugenia; Ildefonso; Juan Pablo Tórrez (La Paz); TED Tarija; Roy Coimbra; Gustavo Ávila; José Antonio Pardo; Marcelo Bracamonte; Héctor; JR (Quintana); Procurador; Canciller; Nicolás; Sebastián Michel; Daniela Sachariaz (ARG); Héctor; Teodoro Fernández (ARG); Antonio Cardonia; Diego Telo (EC)»[SIC-cuaderno de investigaciones].

Los investigadores anticipan que la participación de investigadores argentinos no es menor, puesto que existe una nueva ruta en la investigación que apunta «a los datos alterados en Buenos Aires consiguieron la proclamación de un falso triunfo del MAS en primera vuelta».

Según este reporte, la red de asesoramiento estuvo vigente hasta el 24 de octubre, tres días después de las elecciones. Fue en esa fecha que los extranjeros dejaron el hotel Real Plaza de La Paz donde llegaron a ocupar hasta tres pisos. Se fueron cuando el país despertó.