El jefe de Protección Civil de Italia, Angelo Borrelli, admitió hoy que la curva de transmisiones en el país se está disparando al alza, pero matizó que «la situación es diferente a la de marzo y abril» porque hay menos enfermos en unidades de cuidados intensivos.

«Se esperaba un aumento de contagios, pero la situación es diferente a la de marzo y abril. Hoy tenemos un número importante de contagiados, pero menos personas hospitalizadas en cuidados intensivos», dijo a los medios.

Borrelli insistió en que es fundamental que los ciudadanos sean conscientes de la importancia de respetar las medidas de prevención de contagios y que sean responsables para evitar que la curva de infecciones se descontrole.

El ministro de Sanidad, Roberto Speranza, también admitió que Italia está viviendo un repunte en sus casos de COVID-19, con 5.372 reportados el viernes respecto al jueves, y dijo que la pandemia ha demostrado que es fundamental invertir en Sanidad.

«Aún no hemos salido de la fase más difícil. Debemos mantener enérgicamente todas las medidas de prevención para seguir teniendo cifras incluso inferiores a las registradas en otros países europeos», apuntó.

Italia acumula 343.770 casos de contagios desde el 21 de febrero cuando comenzó la emergencia en el país y 36.111 fallecidos, según el último balance oficial del Ministerio de Sanidad del viernes.

El epidemiólogo Andrea Crisanti, director del Laboratorio de Virología y Microbiología del Hospital Universitario de Padua, ha señalado este sábado en una entrevista al diario «Il Messaggero» que si una región detecta un aumento de casos debe proceder de inmediato a aislar los barrios más afectados y frenar la movilidad de las personas para impedir que el virus se expanda.