El M5E compara la nomofobia con la adicción al juego

Un uso continuo del teléfono móvil, tener siempre al lado uno o más dispositivos para cargar la batería, vivir en estado de ansiedad nerviosismo con el solo pensamiento de perder el aparato o que no esté utilizable, comprobar constantemente la pantalla para ver si han llegado mensajes o si tiene suficiente batería, mantener el teléfono conectado 24 horas, irse a dormir con él al lado o incluso utilizarlo en lugares poco adaptados. Todas esas características son, según el Movimiento 5 Estrellas (M5E) italiano, señales de que se sufre la llamada nomofobia (del inglés, ‘no mobile phone phobia’), el uso excesivo y patológico del teléfono móvil que el partido en el Gobierno italiano pretende combatir con su nueva propuesta de ley.

La diputada Vittoria Casa y otra cuarentena de representantes grillini han reclamado al Gobierno a través de la Cámara de Diputados que intervenga contra esta dependencia con atención, tutela y educación de los adultos y menores. Proponen medidas de carácter preventivo como campañas informativas de sensibilización a través de los medios de comunicación y los servicios educativos, la organización de cursos de formación para divulgar sus riesgos e, incluso, medidas de “apoyo y reeducación” de los que sufren nomofobia a través de los servicios sociosanitarios.

La mitad de los jóvenes italianos sufren ansiedad si piensan en quedarse sin el teléfono

El M5E alerta que la situación resulta todavía más preocupante en el caso de los jóvenes, citando una investigación del 2018 que alertaba que ocho de cada diez adolescentes italianos tienen miedo de quedarse sin móvil y el 50% decía que sólo pensar en un posible apagón sentía ansiedad. “A este fenómeno se asocia siempre más frecuentemente el llamado vamping, que indica el hábito de quedarse conectado toda la noche”, reza el texto. “Se trata de chicos que, por el mismo rasero de los vampiros, parecen vivir su propia vida social en las horas nocturnas, sintiéndose después cansados, débiles e incapaces durante las diurnas, en las cuales debería desarrollarse su verdadera vida adolescente, con repercusiones en la vida personal, escolar y profesional”, añade la propuesta de ley.

Esta misma semana una encuesta de la Asociación Nacional de Dependencia a la Tecnología ha aportado más datos reveladores: la mitad de los jóvenes italianos entre los 15 y los 20 años controlan su smartphone unas 75 veces al día. Otro informe publicado en junio estimaba que el 61% de los italianos usan sus teléfonos o tabletas en la cama, un porcentaje que crece hasta el 81% en el caso de las personas entre 18 y 34 años. El M5E, que dice que cuenta con el asesoramiento de psiquiatras, llega a comparar esta adicción con la que provoca el juego.

La dependencia al teléfono móvil es un tema al orden del día en Italia. Recientemente, otra campaña ha llamado mucho la atención de los medios. La región montañosa de las Dolomitas, en el norte del país, ofrecía una semana de vacaciones gratis en refugios y hoteles para quien estuviese dispuesto a estar totalmente desconectado de los dispositivos, tanto móviles, tabletas o ordenadores a cambio de realizar pequeños trabajos para la comunidad, como limpiar los senderos.

Publicada en La Vanguardia