La periodista chilena falleció este miércoles a los 36 años, víctima de un cáncer a la piel diagnosticado en 2016 y que la alzó como una de las figuras más representativas en la lucha contra la enfermedad en el país, proceso que plasmó en entrevistas, libros y redes sociales.

Extraído de La Tercera

El quiebre vino en marzo de 2016. Luego de una carrera donde destacó como periodista y panelista de TV, Javiera Suárez recibió el golpe que cambiaría su vida y su rol como personalidad pública: se le diagnosticó un melanoma en estado IV, el cáncer a la piel más agresivo y que en su caso se empezó a ramificar por distintos órganos, justo cuando además tenía seis semanas de embarazo.

“¡Lo que más quiero es vivir!”, declaraba en junio de ese mismo año a revista Cosas, en su primera entrevista para profundizar en su enfermedad, casi como un manifiesto que profetizaba el destino que la esperó a partir de ese minuto: la periodista se convirtió en uno de los símbolos más visibles de la lucha contra el cáncer en Chile.

Utilizó todas las vitrinas televisivas para dejar testimonio de las dificultades de su estado de salud, mientras en redes sociales daba cuenta del proceso -a través de imágenes, frases y textos- desde su pulsión más emotiva, resaltando la fortaleza personal y el temple familiar que significaron cada uno de los capítulos abiertos por el cáncer.

“Si el cáncer de melanoma es cabrón, yo más. Mucho más”, fue una de las tantas líneas con que ilustraba su gallito con la adversidad. En ese drama, logró aunar al público en una suerte de causa colectiva, rebalsando su rol de comunicadora focalizada en el periodismo más magazinesco (su currículum registra pasos por SQP, Pollo en conserva, Así somos, y el canal Zona Latina).

De hecho, abordó todas las aristas de su padecimiento, como cuando apuntó a quienes la acusaban de “lucrar” con lo que le sucedía: “Hay mucha gente que me tira buena onda y son pocos los que critican. Debería no enganchar, pero igual me dan ganas de responder: ‘¿Cómo quieres que pague lo que cuesta? ¡Tengo que trabajar!’ Y en este caso trabajo haciendo campañas y con marcas. Si no te gusta, no me sigas”, dijo a Reportajes de La Tercera.

Todo además sumado a la llegada de su hijo Pedro Milagros, nacido siete meses después del diagnóstico de melanoma y fruto de su matrimonio con el cirujano plástico Cristián Arriagada. “Había encontrado a mi príncipe azul. Estaba esperando a mi primera guagua y de repente te dan vuelta la tortilla, sin preguntártelo”, aseguró en 2017 en una entrevista con Chilevisión.

La experiencia también se volcó en los libros. En mayo de 2018 presentó Liveat, donde detallaba su batalla contra el cáncer y la nueva dieta que había asumido como parte del tratamiento. Por esos mismos días también contó que continuaría parte de su recuperación en Nueva York. Hasta ahí viajó para asistir al Memorial Slovan Kettering, recinto especializado en el cáncer que la afectaba, donde los doctores le comentaron que su respuesta a la quimioterapia había sido muy positiva.

Además, los especialistas precisaron que era uno de los pocos casos en el mundo en que una mujer tenía un hijo enfrentada a una inmunoterapia, el delicado tratamiento en que se utiliza el sistema inmunológico del paciente para combatir la enfermedad y al que se sometió desde el primer diagnóstico en 2016. “La respuesta de mi cuerpo ha sido espectacular, pero siempre hay que ponerse en todos los escenarios”, dijo el año pasado cuando volvía desde EE.UU.

Y esas dudas que siempre cruzaron sus últimos años volvieron en 2019, cuando la enfermedad recrudeció en su organismo. Finalmente, la periodista falleció el mércoles 12 de junio a las 15.35 horas en la Clínica Alemana, conmoviendo a la escena televisiva -rostros como Francisco Saavedra, Soledad Onetto, Héctor Morales y Gonzalo Ramírez expresaron sus condolencias a través de Twitter-, pero también a entidades ajenas a la pantalla chica. Por ejemplo, se hizo un minuto de silencio en la sala del Senado, mientras que la ministra Secretaria General de Gobierno, Cecilia Pérez, comentó en sus redes sociales: “Fuiste una guerrera que nos iluminó con su ejemplo de valentía”.

Pero las expresiones más emotivas vinieron de parte del marido de Suárez, quien publicó una suerte de carta de adiós a su pareja, quizás para que la experiencia que enfrentaron mantenga su legado: “Damos gracias a Dios y a la Virgen por regalarnos estos años maravillosos junto a Javiera. Desde algún lugar, hoy cuida de todos nosotros”.

Extraído de La Tercera