La cloroquina es un medicamento que comúnmente se utiliza para la malaria (paludismo). La evidencia para el coronavirus es anecdótica, y proviene de un estudio hecho en Francia, ampliamente publicitado por las redes sociales, que no fue realizado bajo control, es decir, no es un estudio clínico que haya incluido un grupo de comparación (control). En estos casos, el grupo de comparación recibe un placebo, otro el tratamiento o ningún tratamiento. Así que bajo ningún concepto podemos decir que la cloroquina sirve como tratamiento o cura de la enfermedad del coronavirus.

A partir de la publicación de este pequeño estudio en Francia y las declaraciones del Presidente de Estados Unidos Donald Trump, mintiendo de que este medicamento había sido aprobado por la FDA para el coronavirus (NO es así), ya están habiendo reportes en el mundo de pacientes con sobredosis con este medicamento y hospitalizaciones por efectos adversos de su uso.

Actualmente hay aproximadamente 20 medicamentos que están siendo estudiados bajo los más altos estándares científicos para esta enfermedad, al igual que hay 20 vacunas en proceso de investigación, pero todavía es muy temprano para hacer recomendaciones acerca de la eficacia de cualquiera de ellos para el tratamiento del virus.