La dieta ideal

Compartir:

En estos tiempos en los que tanto hombres y mujeres estamos obsesionados con el cuerpo “perfecto” nos pasamos haciendo una dieta tras otra.

Dietas del internet, la que le funcionó a un amig@, tomando pastillas para bajar de peso, la dieta de la luna, de la piña, y otros.

¿Por qué nada cambia?

Estamos sumergidos en un círculo vicioso del síndrome de la dieta crónica, donde no encontramos cambios a largo plazo por nos estamos enfocando solo en el famoso “número ideal” de la balanza.

Esta comprobado científicamente que seguir una dieta para bajar de peso no dura en el tiempo, ya sea por ser muy restrictiva, por falta de ciertos nutrientes, o por ser muy baja en calorías.

Mientras más dieta hace una persona, más está subiendo de peso… ¿Qué está pasando?.

La interminable búsqueda de pérdida de peso mediante dietas restrictivas lleva a una alegría pasajera y luego a la frustración y culpabilidad de siempre por no poder mantener ese peso en el tiempo.

El único método en el cual un plan de alimentación logra tener un resultado a largo plazo es el cambio de hábitos.

¿Quién no ha empezado una dieta y a los tres días morirse de ganas por unas papas fritas, solo porque le han dicho que no puede comerlas?

El dejar de concentrase en el peso y enfocarse más en la salud y el bienestar, toma su tiempo. Es importante echarle una mirada a cómo estamos comiendo, si nos estamos moviendo o tenemos una vida sedentaria, si el hambre que tenemos es real o emocional. También puede haber alguna alteración hormonal.

Para lograr el ansiado cambio debemos empezar a ver nuestras emociones, a alimentarnos de manera más consciente y encontrar una actividad física que nos haga sentir mejor en el día a día.

Le recomiendo lo siguiente:

1.- Rechace la mentalidad dieta.
Cambia sus hábitos alimenticios paulatinamente, evite los alimentos azucarados, las grasas, los alimentos procesados. Disminuya la cantidad de veces que come fuera de casa.

2.- Reconozca las señales de hambre.
Existen 2 tipos de hambre, hambre emocional y el hambre real.
Muchas veces comemos para alimentar nuestras emociones, poder controlarlo toma su tiempo. Afronte sus sentimientos sin usar la comida, para eso busque maneras de distraerse en otras actividades que no sea comer.

3.- Respete su cuerpo.
Independientemente de la talla corporal, tenemos un ideal de belleza poco realista.
Aprenda a aceptarse como es y también a cuidar su cuerpo.

4.- Realice actividad física.
Se nota la diferencia al instante, cuando realiza actividad física para sentirse bien y no así para quemar calorías, así puede ser una actividad más sostenible en el tiempo.

5.- Alimentación consciente.
Como conscientemente, elimina toda distracción a la hora de comer, elige alimentos que te nutran, toma agua, disfruta cada bocado y sobre todo para cuando estés lleno, aprende a reconocer las señales de saciedad.