Se estima que vacunar al 20% de la población de América Latina y el Caribe costará más de 2.000 millones de dólares

Distribuir las vacunas contra la COVID-19 «será difícil y costoso», por lo que es vital que los países comiencen a prepararse ahora, afirmó hoy el doctor Jarbas Barbosa, Subdirector de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), durante una reunión informativa para la prensa. Las proyecciones para América Latina y el Caribe muestran que la vacunación del 20% de la población costará más de 2.000 millones de dólares.

La OPS ya está trabajando con los países de la región para facilitar el acceso a las vacunas contra la COVID-19 en el marco del Mecanismo COVAX y les ofrecerá la opción de adquirirlas en bloque a través de su Fondo Rotatorio. «A la fecha, 28 países autofinanciados han firmado acuerdos con el Mecanismo COVAX, y otros 10 países son elegibles para recibir apoyo (financiero) bajo el compromiso anticipado de mercado de COVAX», dijo Barbosa.

La OPS también se ha asociado con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Unión Europea y otras instituciones financieras y donantes para asegurar la financiación necesaria para que los países de menores ingresos de la Región puedan acceder también a las vacunas.

El Subdirector de la OPS destacó que «aunque la región continúa enfrentando desafíos en la respuesta al virus, la semana pasada recibimos algunas buenas noticias con respecto al desarrollo de potenciales vacunas contra la COVID-19. Esto es alentador y estamos ansiosos por revisar los datos que lo acompañan». Pero, señaló, «sólo una vacuna que demuestre ser segura y eficaz será aprobada por los organismos reguladores, respaldada por la OMS y, en última instancia, estará disponible a través de COVAX».

Todavía faltan algunos meses para que se pueda disponer de una vacuna contra la COVID-19, «por lo que las medidas para reducir la propagación del virus, controlar la transmisión y salvar vidas deben continuar: usar mascarilla, mantener la distancia física, evitar las reuniones innecesarias y seguir las recomendaciones de las autoridades de salud locales y nacionales».

Desde que comenzó la pandemia, más de 23 millones de personas se han infectado con COVID-19 en la región y más de 680.000 han muerto a causa del virus. Durante la última semana, las Américas informó casi 1,5 millones de casos y 19.000 muertes debidas a COVID-19.

América del Norte, incluidos Estados Unidos, México y Canadá, «sigue siendo un importante impulsor de nuevas infecciones», y en América Central la respuesta a COVID-19 se está viendo afectada por los huracanes Eta y Iota. En la mayoría de los países andinos, los casos han disminuido, aunque Brasil está viendo aumentos en los casos y muertes en algunos estados y Uruguay, país con clústeres de casos, ha visto picos en algunas áreas de su frontera con Brasil.

«Es evidente que mientras este virus continúe propagándose activamente en nuestra región, los países deben permanecer vigilantes. Todos deben seguir vigilando su situación epidémica y, en caso de que surjan nuevas infecciones, deben adaptar sus respuestas rápidamente para prevenir nuevos brotes», consideró.

Además, «debemos aprovechar al máximo las vacunas que ya están disponibles para salvar vidas, para prevenir brotes de otros enfermedades graves como la poliomielitis y el sarampión», indicó Barbosa, señalando que la OPS está trabajando estrechamente con los gobiernos para revisar sus programas de inmunización, compartir información regulatoria y fortalecer su capacidad de la cadena de frío para garantizar un despliegue rápido y sin problemas de las nuevas vacunas COVID-19 cuando se aprueben.

Barbosa lamentó que las tasas de vacunación siguen disminuyendo en las Américas y se han visto afectadas por interrupciones debido a la COVID-19, con una disminución de la demanda de servicios de vacunación. «Este año, 9 países de la región de las Américas notificaron un total de 8.479 casos de sarampión, incluidas 8 muertes, y 5 países notificaron 56 casos de difteria, incluidas 16 muertes. Ambas enfermedades son totalmente prevenibles con vacunas», afirmó.

La OPS y UNICEF ya han iniciado el proceso de compra de las vacunas COVID-19 invitando a los productores de vacunas de todo el mundo a que soliciten convertirse en proveedores de los 186 países que se han unido al Mecanismo COVAX, cuyo objetivo es desplegar 2.000 millones de dosis de las vacunas en todo el mundo, con la prioridad de proteger a los trabajadores de la salud y a los que corren un alto riesgo de enfermar gravemente si contraen el nuevo coronavirus. Barbosa también señaló que hay 11 posibles vacunas COVID-19 en ensayos avanzados.

Fuente: Organización Panamericana de la Salud