Los tres policías antinarcóticos que fueron emboscados y secuestrados en un operativo en el que destruyeron una fábrica de cocaína fueron rescatados este viernes con vida, informó el Ministerio de Gobierno (Interior).

El ministro interino de esa cartera, Arturo Murillo, manifestó en una conferencia de prensa en La Paz que los tres policías secuestrados el jueves en la localidad de Chimoré, una zona productora de la hoja de coca en el trópico de Cochabamba, fueron rescatados este viernes con vida.

El ministro mostró una fotografía de los tres policías rescatados y sostuvo que los agentes fueron «maltratados, golpeados y magullados».

«Han sido secuestrados por ser extremadamente tolerantes con los narcotraficantes, ellos debieran haber hecho uso de sus armas», manifestó Murillo.

Para el rescate de los tres agentes que pertenecen a la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (UMOPAR) de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) se movilizó al menos cuatro helicópteros y unas quince patrullas, que continúan en el lugar porque «hay armamento que no se ha recuperado», refirió Murillo.

El ministro interino indicó que hay «varios» aprehendidos, sin dar más detalles, y sostuvo que buscan a dos personas que serían los dueños de la fábrica destruida en el operativo del jueves.

Murillo explicó que la mujer buscada tiene «credencial» del Movimiento Al Socialismo (MAS), partido del expresidente Evo Morales, y se trataría de una «alta dirigente».

«Que no me digan después que el MAS no protege al narcotráfico», declaró.

Por su parte, la presidenta transitoria de Bolivia, Jeanine Áñez, felicitó a través de un mensaje en Twitter el trabajo de UMOPAR por rescatar con vida a los tres agentes y pidió «redoblar el esfuerzo en la lucha contra las drogas».

El operativo ocurrió el jueves en la mañana hora local en Chimoré, donde la patrulla terminaba de destruir una fábrica de cocaína cuando fue emboscada por supuestos narcotraficantes que estaban defendiendo la fábrica.

Tras conocerse el hecho, Áñez instruyó a Murillo que se «realice todos los esfuerzos para rescatar con vida» a los policías y enfatizó en que impulsará «todo el peso de la ley» para los responsables de ese secuestro.

La hoja de coca está consagrada en la Constitución de Bolivia por sus usos tradicionales, medicinales y culturales, pero una parte de la producción es desviada al narcotráfico para fabricar cocaína.

La Oficina de la Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito señaló en su informe anual que los cultivos de coca en Bolivia aumentaron un 10 % en 2019 con relación al año anterior, al pasar de 23.100 a 25.500 hectáreas.

El trópico de Cochabamba, donde se encuentra Chimoré, es una de las principales zonas productoras de hojas de coca en Bolivia y es considerado el bastión político y sindical del exmandatario, que sigue siendo el máximo dirigente de los cocaleros del lugar.