Los siete candidatos que aspiran a la primera magistratura del país se reunieron, este sábado, para presentar sus planes de gobierno, pero sin llegar a confrontarlos entre sí y tampoco lograron intercambiar criterios entre sí sobre sus percepciones.

El evento, presentado por sus organizadores como «el debate futuro de Bolivia», fue televisado desde Santa Cruz de la Sierra y estuvo básicamente orientado a propiciar la exposición de los planes en materia económica de cada uno de todos los presidenciables.

Luis Arce (MAS), Carlos Mesa (CC), Fernando Camacho (Creemos), Chi Hyun Chung (FPV), Feliciano Mamani (PAN-Bol), María Bayá (ADN) y Jorge Quiroga (Libre21) participaron en el foro que reportó algunos problemas técnicos vinculados con el audio.

Las propuestas abarcaron desde la crisis que enfrenta el país, pasando por la generación de empleos, la estabilidad y el desarrollo local.

Pero «yo más bien hubiera querido que haya un debate», dijo Mamani, sin embargo, los organizadores del evento, desde días atrás, aclararon que no se permitiría ni alusiones personales entre ninguno de los candidatos.

La reunión de todos los candidatos en un mismo evento fue posible después de 18 años, porque el anterior presidente del país, Evo Morales, que estuvo en el cargo durante 14 años consecutivos, siempre rehuía a este tipo de invitaciones.

En el evento, el percance que más llamó la atención fue la presentación de la semblanza de Mesa sin audio y la moderadora se disculpó públicamente del candidato, aunque aseguró que el equipo de Comunidad Ciudadana pasó el material en esas condiciones.

Mesa dijo que, en el contexto de las medidas económicas, lo fundamental es una inyección de liquidez y la generación de empleo. Además, se comprometió a no renunciar y a gobernar con claridad, firmeza y decisión.

Mientras Quiroga propuso inyectar 8.000 millones de dólares para garantizar la estabilidad económica preservando los empleos con el fin asegurar que «esta crisis tan profunda no termine en una catástrofe sin límites».

Mamani planteó primero buscar la unidad de la población boliviana para afrontar la crisis y superar esta situación en base a los recursos naturales del país que todavía no se agotaron.

Hyun Chung formuló la descentralización con un 70% de los recursos para las regiones y 30% para el gobierno central con el objetivo de «disipar la corrupción, el vicio del poder y el vicio del dinero».

Arce propuso también una inyección de recursos, seguir con los bonos, con la industrialización y además generar «el no pago de la deuda por dos años, capital e intereses, a los organismos internacionales».

Bayá proyectó democratizar la economía mediante un rediseño o una reingeniería impositiva, que permita tener más recursos. Pero «sobre todo hay que generar un impuesto a la producción de la coca del Chapare», enfatizó.

Camacho sugirió la generación de 300.000 empleos a través de un fondo de emergencia de 10.000 millones de bolivianos, la eliminación del IVA para alimentos y medicamentos, un seguro para los trabajadores que pierden su fuente laboral y la entrega de una tarjeta a las familias necesitadas para garantizar su alimentación.

El evento fue organizado por la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM-Bolivia) y la Confederación Universitaria Boliviana (CUB) y duró algo más de dos horas.