El coordinador de proyectos de Ecologistas en Acción, Theo Oberhuber, ha afirmado que «los insectos son esenciales para nuestra calidad de vida”, y del trabajo de los polinizadores depende la producción agrícola mundial, durante la presentación de una campaña para su protección.

La campaña «Sin insectos no hay vida», se realiza de forma conjunta con la Asociación Española de Entomología, y su finalidad es sensibilizar a la ciudadanía y a las administraciones sobre la necesidad de asegurar la conservación de estos invertebrados, dado su papel esencial en la polinización, en el ciclo de nutrientes, en los ecosistemas y en las cadenas alimenticias de muchas especies.

Oberhuber ha explicado que no basta “solo con concienciar”, y que hay que “reclamar” a las administraciones que adopten medidas orientadas a frenar las amenazas que sufre el grupo faunístico más diverso del planeta.

Para ello, ha propuesto reducir el uso de plaguicidas, recuperar los ecosistemas degradados y aumentar la abundancia y diversidad de recursos florales.

Ha reivindicado que se debe fomentar la investigación para “conocer el estado de conservación real” de las poblaciones y que se “deberían incluir más especies de insectos en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas y en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial”.

Por su parte, el presidente de la Asociación Española de Entomología, Eduardo Galante, ha explicado en rueda de prensa que si los insectos desaparecieran, “colapsaría la vida en la Tierra”.

“Nos hemos volcado en la protección de los vertebrados, mientras que la tasa de extinción de insectos es mucho más alta”, ha expresado.

Aunque, ha reconocido que parte de la culpa es del mundo de la ciencia por no “haber sabido transmitir” la importancia ecosistémica de estos invertebrados.

El entomólogo y catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, José Luis Viejo, ha manifestado que se debe trabajar en cambiar su “mala fama”, dado que son muy pocas las especies de insectos que transmiten enfermedades, y no se debe “tomar la parte por el todo”.

Además, ha asegurado que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) considera a los insectos como “la reserva proteica de la humanidad”, y que pueden servir para alimentar a la población en un futuro.

Por último, la doctora de la Universidad Complutense de Madrid, Concepción Ornosa, ha subrayado el “valor incalculable” de los insectos polinizadores: “tres cuartas partes de nuestra comida la polinizan las abejas”.

Además, ha sentenciado que “la producción agrícola mundial que depende de los polinizadores cuesta entre 235.000 millones y 577.000 millones de dólares al año”.