El canciller Rogelio Mayta anticipó una «defensa sin cuartel» de los derechos soberanos de Bolivia sobre las aguas del Silala y lamentó la «infidencia» que pudo cometer su antecesora, Karen longaric, sobre la demanda planteada a Chile.

«Nos queda enfrentar ese proceso arbitral y ganarlo, porque a eso tenemos que ir a defender los derechos de Bolivia sin cuartel», afirmó el ministro al referirse al proceso judicial planteado ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.

«Para abril del próximo año tenemos audiencia de sustentación de posiciones (audiencia oral)», complementó la autoridad en la entrevista que concedió a radio Erbol.

Según la autoridad, existe una herencias de «anomalías» del gobierno anterior como es el caso «de las infidencias» relativas a este complejo caso. «Se divulgó información clara y era información estratégica, se lo criticó varios meses atrás», afirmó.

Una declaración de Longaric, que tuvo lugar en febrero de este año, cobró notoriedad porque generó una ola de críticas porque la exministra señalo que la administración de Evo Morales (2006-2019) reconoció que hay un «flujo natural» de las aguas del Silala a Chile.

La exministra negó, en una declaración divulgada en su momento, que haya vulnerado la confidencialidad del proceso porque se limitó a informar los actuados públicos del Estado.

«No quiero que se confunda que estamos echando la culpa al anterior gobierno; no le vamos echar la culpa al empedrado», añadió Mayta.

En 2016, Chile demandó a Bolivia ante la CIJ, con sede en La Haya, para que ese tribunal declare al Silala un río internacional y de uso «equitativo», una postura históricamente rechazada por Bolivia, que exige al país vecino una compensación por el uso de esos recursos hídricos.

Ante esto, Bolivia presentó, el 31 de agosto de 2019, una contrademanda para que se le reconozca la soberanía plena sobre las aguas del Silala, incluidos los canales artificiales que se construyeron desde 1908.