La misión de observación electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA) afirmó, este domingo, que la jornada de votación se desarrolló de forma pacífica y pidió a los actores del proceso electoral aguardar con calma los resultados de los comicios generales.

«Ha sido una jornada pacífica, lo cual es muy valioso, pues se ha venido desarrollando de manera normal y no se han registrado incidentes mayores», afirmó el secretario para el Fortalecimiento de la Democracia de la OEA, Francisco Guerrero.

En esa línea, el representante destacó el «espíritu cívico» de la población boliviana para asistir a las urnas, pese a que Bolivia tuvo que repetir el proceso eleccionario debido que se registró un fraude electoral en las elecciones del 20 de octubre de 2019.

«Después de conversar con las autoridades de la mesas he percibido que existe un deber cívico y que se concluirá la jornada hasta que sea necesario. En tanto, las personas que están en la fila, si bien han tenido que esperar, saben que en sus manos está el futuro de Bolivia y eso es algo muy valioso», expresó.

Por ello, el representante señaló que en términos generales se ha desarrollo de forma normal y pacífica la jornada de votación y que la misión estará atenta al cierre de las mesas y luego al conteo de sufragios.

En esa línea, Guerrero solicitó a todos los actores del proceso electoral a esperar con calma los resultados del proceso eleccionario.

«Lo más importante es que ahora todos los actores políticos, la sociedad civil y el Tribunal Supremo Electoral cumpla su papel con calma, a fin de que el conteo de votos se efectúe de forma satisfactoria», aseguró el representante.

La postura se da luego de que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) decidió, el sábado, no utilizar el sistema de Difusión de Resultados Preliminares (Direpre) y únicamente remitirse a los resultados del cómputo oficial.

En esa línea, el presidente del Órgano Electoral, Salvador Romero, explicó que se determinó no usar ese sistema para evitar la incertidumbre ante un clima de alta polarización política, de susceptibilidad y de desconfianza que vive el país.

Más tarde, las misiones de la OEA, la Unión Interamericana de Organismos Electorales (Uniore) y el Centro Carter consideraron que fue oportuna la decisión del TSE de cancelar el uso del sistema del Direpre, al no poder garantizar su funcionamiento óptimo.