El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, alertó hoy de que el número de casos de COVID-19 en la capital rusa se acerca de nuevo a su pico primaveral con más de mil hospitalizados diarios.

«La situación con el coronavirus se complica y es cada día más dramática. Por contagios nos acercamos al pico de la primavera», escribió Sobianin en su blog.

El alcalde explicó que, debido a que sigue aumentando el número de casos las autoridades locales, se han visto obligados a habilitar hospitales «de reserva» en dos barrios de la ciudad.

Lamentó que «ni mucho menos todos» cumplen con las exigencias sanitarias, por lo que adelantó nuevas medidas restrictivas.

El jefe del consistorio aseguró que todas las empresas de Moscú deben obligar a un mínimo de un 30 % de sus plantillas a trabajar en sus casas y amenazó con multas a aquellos que incumplan dicha medida.

Adelantó la suspensión del programa de subsidios de transporte para los escolares con el fin de impedir que durante el cierre de los colegios acudan a centros comerciales y para los mayores de 65 años para que no violen el confinamiento.

Y es que recordó que más del 25 % de los nuevos casos son mayores de 65 años, que contraerían el virus no en sus domicilios, sino en el trabajo, el transporte, tiendas u otros lugares públicos.

También se suspende la venta de entradas en cines, teatros, museos y salas de conciertos, con lo que los interesados deberán adquirir billetes electrónicos.

Al respecto, el presidente ruso, Vladímir Putin, admitió que «la amenaza del virus no ha cedido» y que las autoridades están preparadas para «cualquier desarrollo de los acontecimientos».

Las autoridades sanitarias rusas informaron hoy de 11.615 casos en las últimas 24 horas en todo el país, cifra que no se alcanzaba desde mayo pasado, a lo que hay que sumar 188 decesos.

En el caso de Moscú, la mayor urbe de Europa, se han detectado 4.082 nuevos casos y hay que lamentar 31 muertos.

Con 1.237.504 casos, Rusia ocupa a día de hoy el cuarto lugar en el mundo por número de contagios, detrás de Estados Unidos, la India y Brasil, y acumula un total de 21.663 decesos por COVID-19.