Moscú, el principal foco de la COVID-19 en Rusia, tomó hoy la decisión de devolver algunas de las restricciones impuestas la primavera pasada, incluida una cuarentena para mayores de 65 años y la recomendación del trabajo remoto para los demás, con el fin de frenar la propagación del virus.

Según anunció el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, las nuevas medidas para frenar los contagios entrarán en vigor el próximo lunes, 28 de septiembre.

«Los moscovitas mayores de 65 años y las personas más jóvenes, que padecen de enfermedades crónicas, no deberían salir de casa sin necesidad especial o abandonar sus residencias campestres en las afueras», escribió Sobianin en su página web.

El regidor de Moscú también pidió a los mencionados grupos de riesgo a evitar temporalmente los contactos con familiares y amigos que no viven con ellos.

«Los paseos al aire libe y la realización de ejercicios físicos no se restringen», precisó.

Al mismo tiempo, Sobianin instó a los moscovitas de la tercera edad a «salir lo menos posible a las tiendas y las farmacias» y pedir que las compras las hagan otros miembros más jóvenes de sus familias.

En todo caso, si las salidas son muy necesarias, el alcalde recordó que los moscovitas siempre lleven medios de protección individual como mascarillas y guantes.

También se dirigió a los dirigentes de las compañías capitalinas para «pedir de forma insistente y recomendar» que vuelvan a implantar el teletrabajo para «tantos empleados cuantos sea posible».

«Naturalmente, hay que hacerlo sin causar daño para los procesos laborales de sus organizaciones y los intereses de los consumidores», dijo.

En aquellos casos en los que los trabajadores no pueden realizar su labor a distancia, Sobianin pidió garantizar la desinfección de los espacios laborales, la distancia social y el uso de mascarillas, además de otras medidas como la medición de la temperatura de los empleados y los tests rápidos de COVID-19.

Este jueves Moscú registró 1.050 nuevos contagios por coronavirus, la mayor cifra en los últimos tres meses.

En total, el país acumula 1.128.836 casos de la COVID-19, lo que lo que sitúa a Rusia en el cuarto lugar en el mundo por el número de los contagios de la infección tras Brasil, Estados Unidos y la India.