Los alumnos cuyos padres no pagan la cuota del colegio son castigados a la hora del almuerzo. 

Extraída de El Clarín escrita por Christine Hauser

Un distrito de escuelas públicas en Rhode Island prueba una manera de reducir las deudas por almuerzos: les dijo a los chicos que tienen facturas impagas que solamente tendrán una opción para comer.

Y es así cómo el sándwich de manteca y mermelada se incorporó al debate nacionalacerca de la “vergüenza de los almuerzos”, en el cual, los críticos dicen que el bienestar económico de una familia no deber ser revelado en el alboroto del comedor escolar.

La nueva política, anunciada el domingo por Warwick Public Schools, entró en vigencia el lunes. Significa que los estudiantes con cuentas pendientes de pago recibirán el sándwich frío, en lugar de otras comidas hasta que cancelen sus deudas o se disponga un plan presupuestario, afirmaron en el distrito.

Pagar con hambre

La respuesta que surgió de los padres, educadores y miembros de la comunidad destaca cómo los costos de los programa de almuerzo escolar se han transformado en un foro importante para el activismo y la justicia económica en Estados Unidos. Muchos dijeron que los niños cuyas familias hacen un esfuerzo financiero, no deberían pagar con el hambre o la nutrición inadecuada mientras sus hijos aprenden.

“Esto excede a Warwick”, dijo Diane Pratt-Heavner, vocera para la Asociación de Nutrición Escolar, que representa a 58.000 profesionales en nutrición escolar. “Las escuelas públicas del país están realmente peleando con este tema”.

“Conocen la importancia de las comidas escolares para el éxito académico de los estudiantes”, agregó. “Si el gobierno federal proveyera fondos para servir las comidas gratuitas a los estudiantes, este no sería un problema. Las comidas escolares son tan importantes como los libros de estudio”.

La “vergüenza de los almuerzos” es el término que se utiliza a menudo para referirse a los esfuerzos realizados para hacer que los estudiantes sean responsables públicamente por las facturas de almuerzos impagas.

Un informe de 2014 del Departamento de Agricultura descubrió que aproximadamente 45% de los distritos escolares retuvieron la comida caliente, y a cambio, entregaron un sándwich frío a esos estudiantes. El personal del comedor tiró a la basura la comida de las bandejas de estudiantes cuyas facturas estaban impagas o les dieron alternativas menos deseables.

La importancia social de las comidas escolares adquirió relevancia después de la muerte de Philando Castile, supervisor de una cafetería escolar en Minnesota, quien fue asesinado tras ser baleado por un agente de policía en 2016. Una entidad de caridad iniciada en su nombre recaudó más de 100.000 dólares para pagar las deudas por almuerzos de los estudiantes, y su madre recientemente entregó 8.000 dólares en donaciones a una escuela secundaria de Minnesota.

En Warwick, algunos se preocuparon porque el sándwich de mantequilla de girasol y jalea se convierta en una marca de la vergüenza.

En los días posteriores al anuncio de la política por parte del distrito, se han publicado casi 600 comentarios en su muro de Facebook. Algunos lectores culparon a los padres por no priorizar sus gastos domésticos. Otros dijeron que habían recibido amenazas por correo diciendo que solo debían unos pocos centavos porque alguno de los niños había incluido en sus bandejas un cartón de leche u otro artículo que no estaba cubierto por los planes de comidas.

“Sé que como padres, esta es nuestra responsabilidad, pero por qué desquitarse con los niños si los padres están esforzándose”, escribió una mujer en el sitio del distrito.

“¡Necesitamos ver las dos caras del problema!”, escribió otra. “Mientras que es inapropiado poner a un niño en una situación incómoda por causa de los incumplimientos de los padres, también está el argumento de que si le suministramos almuerzos gratuitos sin rendición de cuentas, muchos padres no se molestarán deliberadamente, en pagar, en absoluto”.

El distrito también se defendió de los informes que afirmaban que negó las donaciones de personas externas a la escuela.

Angelica Penta, propietaria de Gel’s Kitchen, dijo que había preparado frascos con donaciones en su restaurante el año pasado después de ver un informe sobre una niña a la que le habían negado la comida que eligió porque su cuenta estaba en mora.

Cuando Penta intentó llevar un cheque de 4.000 dólares como donación al distrito escolar este año, relató, los funcionarios lo rechazaron. “Al final de día, es la niña la que sufre”, dijo en una entrevista.

El lunes, el distrito afirmó en una declaración a WJAR, una estación local, que igualmente no desembolsaría los fondos. “Esta es una posición que el departamento escolar no puede respaldar dada la misión de la escuela de tratar a los niños equitativamente”.

El superintendente del distrito, director ejecutivo de presupuesto y coordinador del programa de servicios alimentarios no respondió ni a las llamadas, ni a los correos electrónicos el miércoles.

Todos los días, aproximadamente 30 millones de estudiantes en 100.000 escuelas e instituciones educativas de Estados Unidos reciben las comidas conforme al Programa Nacional de Almuerzo Escolar federal. Cerca de 20 millones de esas comidas son gratuitas; 8 millones son pagas en su totalidad y 2 millones se entregan a precio reducido, de acuerdo con las cifras del gobierno publicadas por la Asociación de Nutrición Escolar.

Los niños que provienen de familias tipo que ganan menos de 32.630 dólares al año, son elegibles para las comidas gratuitas, y aquellos que cuyas familias tienen ingresos de hasta 46.435 dólares, pagan precios reducidos, tal como se puede ver en las cifras.

Aproximadamente 75% de los distritos que respondieron a una encuesta de la asociación, informaron deudas por almuerzos menores de 10 dólares hasta más de 865, a fines del año lectivo 2017, dijo Pratt-Heavner, su vocera. El monto promedio fue de 2.500 dólares, un aumento de 500 sobre los montos promedio informados en las encuestas de 2014 y 2016, comentó la vocera.

Las escuelas del país han tomado medidas para evitar la vergüenza del almuerzo, a través de leyes promulgadas en el estado de Washington, Pensilvania, Nueva México y Oregon. Algunas escuelas han utilizado donaciones de privados, aseguró Pratt-Heavner.

La deuda creciente por almuerzos escolares se convirtió en un problema cada vez más urgente para los distritos, hacia fines del año lectivo.

Pratt-Heavner dijo que no queda claro a partir de la declaración del distrito de Warwick, si el sándwich frio era una entrada, lo que significa que cumpliría con los estándares de nutrición de los almuerzo gratuitos según las reglas del Departamento de Agricultura que rigen en este tema, si es que estaba acompañado por una fruta, una verdura y leche.

Esa diferencia importaría poco para quienes tratan de bloquear la iniciativa.

Una campaña de GoFundMe afirmó que el distrito de Warwick tenía una deuda de 77.000 dólares en almuerzos escolares. La fundación había recaudado hasta el momento, más de 12.700 para ayudar a pagarla.

“Unámonos y paguémosle a los niños para que nadie sea discriminado e incomodado porque se le niega el almuerzo caliente”, escribió el organizador, Cait Clement.

Extraída de El Clarín escrita por Christine Hauser