La organización Techo es un ejemplo en donde miles de jóvenes voluntarios pasan de la crítica a la acción en la búsqueda de una sociedad justa y sin pobreza.

En los juntes familiares o con los amigos, se habla de todo, se hacen chistes, se ríe y se comentan las cosas que suceden en la actualidad, ya sea en el ámbito político, del fútbol, de la ciudad, de las injusticias, etc. Teniendo en cuenta que Bolivia nos da tan pocas satisfacciones en casi todos los ámbitos, y que esta llena de problemas de todo tipo, estamos constantemente haciendo críticas y nos quejamos de la forma cómo suceden las cosas. Siempre asumimos que el cambiar el estado de las cosas corresponde a nuestros gobernantes.

¿Qué se necesita para que dejemos de ser espectadores de la situación y pasemos a ser generadores del cambio?

Si vemos la vida bajo un microscopio, veremos que es perfecta y bella, pero no nos dice cual es el fin de su existencia. Los sentimientos de los padres, el amor, la unión, la honestidad, el darlo todo por alguien, son difusos para la ciencia, pero son los valores que nos permiten construir un mundo mejor.

Es verdad que son nuestros gobernantes quienes tienen los recursos y las posibilidades de hacer el bien a tanta gente, sin embargo, muchos de ellos se vuelven egoístas, vanidosos y se sienten todopoderosos. Y quedamos nosotros, los espectadores, los que comentamos y criticamos lo que esta mal, los que, con tantas posibilidades, tantos caminos, tantas opciones, no damos el paso para involucrarnos. Por más pequeña que sea la acción que hagamos…cuenta, son los detalles los que producen el cambio.

Dejemos de ver solamente de qué vivir, veamos también de tener una vida que valga la pena, que sea útil.

Dicen que todo lo que se necesita para que triunfe el mal, es que la gente buena no haga nada. Si dentro de nosotros hay sensibilidad por la pobreza y por los problemas de las personas de nuestro país, hagamos que esta sensibilidad se traduzca en actos pequeños pero significativos que mejoren el bienestar de una o más personas, y así sabremos que hemos hecho la diferencia.